Portada del dirario Meridiano
Domingo 28 de Febrero de 2021

Aniversario

a participación de la mujer venezolana en la dirigencia deportiva se inició tan pronto como en 194
a participación de la mujer venezolana en la dirigencia deportiva se inició tan pronto como en 194
Aniversario

Guante de seda y mano de hierro (ANIVERSARIO MERIDIANO)

Martes 1| 5:00 pm


Eumar Esaá

@eumaresaa

“Las mujeres solo tienen una labor en el deporte: coronar a los campeones con guirnaldas”. Así veía el precursor del olimpismo moderno, Pierre de Coubertin, la participación femenina en el deporte. En la primera edición de los Juegos Olímpicos de nuestra era, no había damas en competencia, para imitar fielmente el formato de la antigüedad. Por fortuna, con los años la percepción ha cambiado: las mujeres han ido conquistando espacios, y Venezuela es una vía rápida de ese cambio.

Catorce damas presiden federaciones nacionales, una cifra que triplica el promedio de la Suramérica, una está al frente del Comité Paralímpico Venezolano (CPV) y otra más es la segunda de abordo en el Comité Olímpico Venezolano, en la jerarquía de la llamada “familia olímpica”, la secretaria general Élida Párraga.

La participación de la mujer venezolana en la dirigencia deportiva se inició tan pronto como en 1947, cuando Flor Isava fundó la Federación Venezolana de Deportes Ecuestres. Desde entonces las damas se han negado a permanecer a la sombra.

Tres venezolanas han logrado incorporarse al Comité Ejecutivo de federaciones internacionales: Lina Devonish en la FINA a finales del pasado siglo, Luisa Benítez en la AIBA y la olímpica María Soto, quien fue primero representante de los atletas ante la Federación Internacional de Softbol y ahora es vocal en ese organismo.

Dos de los deportes más importantes y populares del país, el beisbol y el boxeo, tienen a mujeres al frente, el primero a una ex jugadora de baloncesto, Aracelis León, y el segundo a Benítez, esposa del anterior presidente ( Frank López), quien terminó ganándose un nombre  propio a nivel internacional, aunque opacado por el no reconocimiento del IND y por los conflictos internos que han sacudido a AIBA en el último año.

Gimnasia (Zobeira Hernández), voleibol (Judith Rodríguez), vela (Mariadela Pérez), hockey sobre césped (Zuleika Seijas), wushu (Susana Rubio), bochas y bolas criollas (Lesbia Marcano), judo (Katiuska Santaella), surf (Tahína Luna), bádminton (Dayisbeth Torrealba), tiro con arco (Magdampi Marín) y Polideportiva de Sordos (María de Bendeguz) son las otras federaciones con mujeres al mando, así como el CPV (Inés Solórzano).

Dos damas han aspirado en el pasado a la presidencia del COV (Lourdes Goncalves y Zobeira Hernández) y dos han sido ministras del Deporte (Victoria Mata  y la sablista Alejandra Benítez).

Siempre en el Olimpo. Dos de las actuales presidentas de federaciones fueron en el pasado atletas olímpicas: Soto y Katiuska Santaella, quien tiene una seguidilla de presencias en la máxima cita del deporte universal difícil de emular.

Santaella asistió a Atlanta ’96 como atleta, a Londres 2012 como entrenadora, a Río 2016 como parte de la Federación Internacional (integra la Comisión de Educación) y en Tokio 2020 debe estar presente como presidenta de la federación.

Durante su gestión se han alcanzado varios de los logros más importantes del judo, como el oro de los Juegos Olímpicos de la Juventud y la plata en el Mundial de Cadetes, ambas ganadas por María Giménez, o la recuperación del Centro Nacional. Katiuska asegura no haberse sentido discriminada nunca, ni como atleta ni como dirigente.

“En mi deporte hay igualdad de género”, asegura la dirigente. “Yo soy sexto dan de judo, uno de los grados más altos, y eso genera respeto independientemente de si eres hombre o mujer. Yo me he ganado el respeto con mi trabajo y con mis logros, tanto a nivel nacional como internacional”.

Es también la experiencia de María Soto, aunque ella sí reconoce diferencias derivadas del género: “Una mujer hace un gran sacrificio al mantenerse en el deporte, y no siempre es reconocido.  Yo nunca sentí discriminación, pero sí la expectativa de ver como afrontaría el reto de la dirigencia. Así que decidí creer en mis conocimientos y experiencia para sacar adelante un proyecto”.

MANO FULL

Entre cuatro y cinco mujeres es el promedio de las presidentas mujeres en Latinoamérica. Puerto Rico y Perú tienen a damas al frente de su Comité Olímpico y Paralímpico, respectivamente. Uruguay tiene a cuatro damas entre 56 federaciones, Ecuador 5/46, Bolivia 4/33 y Argentina 5/65 entidades. Colombia y Cuba son tal vez los países más cercanos a los números de Venezuela, con ocho presidentas el primero y el segundo con tres y siete comisionadas. México tiene a siete pero solo dos guían deportes olímpicos.

Aniversario

a participación de la mujer venezolana en la dirigencia deportiva se inició tan pronto como en 194
a participación de la mujer venezolana en la dirigencia deportiva se inició tan pronto como en 194
Aniversario

Guante de seda y mano de hierro (ANIVERSARIO MERIDIANO)

Martes 1| 5:00 pm

Eumar Esaá

@eumaresaa

“Las mujeres solo tienen una labor en el deporte: coronar a los campeones con guirnaldas”. Así veía el precursor del olimpismo moderno, Pierre de Coubertin, la participación femenina en el deporte. En la primera edición de los Juegos Olímpicos de nuestra era, no había damas en competencia, para imitar fielmente el formato de la antigüedad. Por fortuna, con los años la percepción ha cambiado: las mujeres han ido conquistando espacios, y Venezuela es una vía rápida de ese cambio.

Catorce damas presiden federaciones nacionales, una cifra que triplica el promedio de la Suramérica, una está al frente del Comité Paralímpico Venezolano (CPV) y otra más es la segunda de abordo en el Comité Olímpico Venezolano, en la jerarquía de la llamada “familia olímpica”, la secretaria general Élida Párraga.

La participación de la mujer venezolana en la dirigencia deportiva se inició tan pronto como en 1947, cuando Flor Isava fundó la Federación Venezolana de Deportes Ecuestres. Desde entonces las damas se han negado a permanecer a la sombra.

Tres venezolanas han logrado incorporarse al Comité Ejecutivo de federaciones internacionales: Lina Devonish en la FINA a finales del pasado siglo, Luisa Benítez en la AIBA y la olímpica María Soto, quien fue primero representante de los atletas ante la Federación Internacional de Softbol y ahora es vocal en ese organismo.

Dos de los deportes más importantes y populares del país, el beisbol y el boxeo, tienen a mujeres al frente, el primero a una ex jugadora de baloncesto, Aracelis León, y el segundo a Benítez, esposa del anterior presidente ( Frank López), quien terminó ganándose un nombre  propio a nivel internacional, aunque opacado por el no reconocimiento del IND y por los conflictos internos que han sacudido a AIBA en el último año.

Gimnasia (Zobeira Hernández), voleibol (Judith Rodríguez), vela (Mariadela Pérez), hockey sobre césped (Zuleika Seijas), wushu (Susana Rubio), bochas y bolas criollas (Lesbia Marcano), judo (Katiuska Santaella), surf (Tahína Luna), bádminton (Dayisbeth Torrealba), tiro con arco (Magdampi Marín) y Polideportiva de Sordos (María de Bendeguz) son las otras federaciones con mujeres al mando, así como el CPV (Inés Solórzano).

Dos damas han aspirado en el pasado a la presidencia del COV (Lourdes Goncalves y Zobeira Hernández) y dos han sido ministras del Deporte (Victoria Mata  y la sablista Alejandra Benítez).

Siempre en el Olimpo. Dos de las actuales presidentas de federaciones fueron en el pasado atletas olímpicas: Soto y Katiuska Santaella, quien tiene una seguidilla de presencias en la máxima cita del deporte universal difícil de emular.

Santaella asistió a Atlanta ’96 como atleta, a Londres 2012 como entrenadora, a Río 2016 como parte de la Federación Internacional (integra la Comisión de Educación) y en Tokio 2020 debe estar presente como presidenta de la federación.

Durante su gestión se han alcanzado varios de los logros más importantes del judo, como el oro de los Juegos Olímpicos de la Juventud y la plata en el Mundial de Cadetes, ambas ganadas por María Giménez, o la recuperación del Centro Nacional. Katiuska asegura no haberse sentido discriminada nunca, ni como atleta ni como dirigente.

“En mi deporte hay igualdad de género”, asegura la dirigente. “Yo soy sexto dan de judo, uno de los grados más altos, y eso genera respeto independientemente de si eres hombre o mujer. Yo me he ganado el respeto con mi trabajo y con mis logros, tanto a nivel nacional como internacional”.

Es también la experiencia de María Soto, aunque ella sí reconoce diferencias derivadas del género: “Una mujer hace un gran sacrificio al mantenerse en el deporte, y no siempre es reconocido.  Yo nunca sentí discriminación, pero sí la expectativa de ver como afrontaría el reto de la dirigencia. Así que decidí creer en mis conocimientos y experiencia para sacar adelante un proyecto”.

MANO FULL

Entre cuatro y cinco mujeres es el promedio de las presidentas mujeres en Latinoamérica. Puerto Rico y Perú tienen a damas al frente de su Comité Olímpico y Paralímpico, respectivamente. Uruguay tiene a cuatro damas entre 56 federaciones, Ecuador 5/46, Bolivia 4/33 y Argentina 5/65 entidades. Colombia y Cuba son tal vez los países más cercanos a los números de Venezuela, con ocho presidentas el primero y el segundo con tres y siete comisionadas. México tiene a siete pero solo dos guían deportes olímpicos.

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