El campocorto puertorriqueño Francisco Lindor sigue avanzando en su proceso de rehabilitación este martes al participar en cuatro entradas de un juego de ligas menores en el Spring Training. Esta aparición marca su regreso a la acción en el terreno de juego tras haberse sometido a una cirugía en el hueso ganchoso de su muñeca izquierda a principios de febrero, una intervención que inicialmente generó dudas sobre su disponibilidad para el inicio de la temporada regular.
NOTAS RELACIONADAS
Durante su participación, Lindor defendió el campocorto, mostrando movilidad y cumpliendo con las exigencias defensivas de su posición. Al finalizar el encuentro, el pelotero de 32 años manifestó sentirse optimista sobre su evolución física. Aunque todavía no ha tomado turnos al bate en situaciones de juego real, el cuerpo técnico de los Mets de Nueva York espera que esta progresión ocurra en los próximos días.
Paso firme hacia el Opening Day
La meta inmediata para el jugador y la organización es el Opening Day, programado para dentro de poco más de dos semanas. A pesar de la confianza mostrada por el jugador, la gerencia de los Mets mantiene una postura de cautela.
Ni el equipo ni el propio Lindor han garantizado formalmente su presencia en el roster activo para el primer día de la campaña, priorizando la recuperación total de la zona afectada para evitar recaídas a largo plazo.
El procedimiento quirúrgico realizado en febrero fue necesario para corregir una molestia persistente en la muñeca. Desde entonces, el cronograma de trabajo se ha centrado en recuperar la fuerza y el rango de movimiento. La actividad de este martes confirma que la articulación responde adecuadamente a las cargas de trabajo defensivas, lo que representa el 50 por ciento del desafío físico que enfrenta el campocorto antes de recibir el alta competitiva total.
El año pasado, el boricua registró una temporada histórica de 31 cuadrangulares y 31 bases robadas. Su capacidad para combinar poder, velocidad y una defensa de élite lo convierte en el pilar central del equipo neoyorquino en sus aspiraciones dentro de la División Este de la Liga Nacional.
La evolución que muestre al momento de retomar el swing será el factor determinante. El impacto en la muñeca al hacer contacto con la pelota es la prueba definitiva para un jugador que viene de una cirugía de hueso ganchoso. Si logra completar las sesiones de bateo programadas para esta semana sin inflamación o dolor residual, las probabilidades de verlo alineado en el Opening Day aumentarán considerablemente.