Tras más de una década de éxitos, cuatro anillos de campeonato y una identidad forjada en la intensidad defensiva, el vínculo entre los Golden State Warriors y Draymond Green parece haber llegado a un punto de no retorno.
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Según fuentes cercanas a la liga y diversos informes de prensa, se espera que la organización de San Francisco y el veterano ala-pívot separen sus caminos durante la próxima temporada baja (offseason).
El desgaste de la disciplina
El motivo principal de esta drástica decisión radica en el creciente descontento de la directiva de los Warriors con la conducta del jugador en pista. A lo largo de la actual campaña y las anteriores, la frecuencia de las suspensiones y sanciones impuestas por la NBA a Green ha erosionado la confianza de la gerencia.
La organización considera que la disponibilidad del jugador es fundamental para maximizar los últimos años competitivos de Stephen Curry. Sin embargo, las constantes ausencias de Green debido a incidentes disciplinarios han dejado al equipo en situaciones de vulnerabilidad crítica en momentos clave del calendario.
"La organización está descontenta con el hecho de que Green sea suspendido con tanta frecuencia", señala el reporte, subrayando que el costo deportivo y económico de sus acciones ya no compensa su innegable valor táctico.
Un pilar defensivo en el mercado
A pesar de las polémicas, Draymond Green sigue siendo uno de los cerebros defensivos más brillantes de la historia moderna del baloncesto. Su capacidad para leer el juego, dirigir la defensa y actuar como facilitador en el ataque ha sido el pegamento que mantuvo unida la dinastía de Golden State.
La noticia de su probable salida ha generado un interés inmediato en toda la liga. Equipos que buscan veteranía, carácter y un "ancla" defensiva para dar el salto a la contienda por el título ya están evaluando posibles escenarios de traspaso o firmas.
Para los Warriors, el movimiento no es sencillo: Green es un símbolo de la cultura de la franquicia, pero la necesidad de estabilidad y un nuevo enfoque parece haber ganado la partida.