Por tercer año consecutivo, los Miami Dolphins se han consolidado como el "estándar de oro" de la NFL, ocupando el primer lugar en el informe anual de la Asociación de Jugadores (NFLPA). En el extremo opuesto, los Pittsburgh Steelers sufrieron un golpe histórico a su reputación al quedar relegados al último puesto de la liga por primera vez en la historia de esta encuesta.
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Los resultados, obtenidos por Kalyn Kahler de ESPN, muestran una brecha abismal en la cultura organizacional y la inversión en infraestructura entre las franquicias. Mientras los Dolphins lideran el podio, seguidos de cerca por los Minnesota Vikings y los Washington Commanders, equipos como los Cleveland Browns (puesto 30) y los Arizona Cardinals (puesto 31) apenas lograron superar la estrepitosa caída de los Steelers.
Dinastía en bienestar: El éxito de los Dolphins
El dominio de Miami no es casualidad. Los jugadores han elogiado sistemáticamente la disposición del propietario Stephen Ross para invertir en instalaciones de vanguardia, nutrición de primer nivel y un cuerpo técnico que prioriza la recuperación del atleta. Para los agentes libres, Miami ya no es solo un destino atractivo por el clima o los impuestos, sino por ser la organización que mejor cuida a su capital humano.
Por otro lado, la sorpresa positiva la dan los Washington Commanders. Tras años de estar en el fondo del pozo bajo la gestión anterior, la nueva administración ha logrado escalar hasta el tercer puesto, demostrando que un cambio de liderazgo puede transformar radicalmente la percepción de los jugadores en poco tiempo.
Crisis en la Ciudad del Acero
La caída de los Steelers al puesto 32 es un veredicto demoledor para una de las franquicias más tradicionales de la liga. Según los datos filtrados, el descontento es generalizado y apunta directamente a la cima. Art Rooney II, propietario del equipo, fue calificado como el último en la categoría de "disposición a invertir en instalaciones".
Las quejas de los jugadores de Pittsburgh son específicas y, en algunos casos, sorprendentes para un equipo de este calibre:
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Infraestructura básica: El vestuario de los Steelers cuenta con apenas cinco inodoros para un roster de más de 50 jugadores activos, sin contar a los equipos de práctica.
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Mantenimiento del campo: Se reportaron críticas feroces sobre el estado del césped en el Estadio Acrisure. El desgaste excesivo, provocado por la realización de múltiples eventos de fútbol americano universitario y otros espectáculos no relacionados con la NFL, ha generado preocupaciones serias sobre la seguridad de los jugadores y el riesgo de lesiones.
Una filtración en medio de una batalla legal
La publicación de estos datos ocurre en un contexto de alta tensión entre el sindicato y la liga. En febrero pasado, un árbitro falló a favor de la NFL en una queja contra la NFLPA, prohibiendo oficialmente la divulgación pública de estas "boletas de calificaciones" bajo el argumento de que violaban el acuerdo de negociación colectiva.
A pesar de los intentos de la liga por mantener estos resultados bajo llave, la filtración a ESPN pone de nuevo el tema sobre la mesa: los jugadores quieren transparencia y están utilizando estos informes como una herramienta de presión para obligar a los propietarios a mejorar las condiciones de trabajo. Para equipos como Pittsburgh, el mensaje es claro: la tradición no basta si las instalaciones se quedan en el pasado.