El debut de la Vinotinto Sub-17 en el Torneo Internacional Jóvenes Promesas dejó un sabor amargo y muchas interrogantes sobre la mesa.
NOTAS RELACIONADAS
A pesar de una ventaja inicial que ilusionaba con un cambio de rumbo, la selección nacional terminó cayendo 3-2 ante Perú, evidenciando problemas de concentración y una racha que comienza a ser preocupante para el cuerpo técnico.
Remontada dolorosa
El partido comenzó con una Venezuela dominante y efectiva. Gracias a los goles de Gregory Molina y Andy Saavedra, el conjunto tricolor se puso arriba por 2-0, mostrando una cara ofensiva sólida que parecía encaminar el encuentro.
Sin embargo, en el segundo tiempo, el equipo se desmoronó y permitió que el combinado peruano tomara el control absoluto, concretando la remontada.
El caso Geray Motta
El protagonista de la jornada fue Geray Motta, juvenil de nacionalidad venezolana que defendió los colores de Perú en este compromiso. El ariete de 16 años fue titular, anotó un gol y provocó el penal clave para la remontada incaica.
El caso de este prospecto añade sal a la herida de la afición venezolana. El jugador ha manifestado públicamente en diversas ocasiones su deseo de representar a la Vinotinto, pero ante la falta de contacto por parte de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF), ha seguido su proceso de formación con la selección peruana.
Ciclo bajo la lupa
Con este resultado, el balance de Jhonny Ferreira al mando de la Sub-17 se torna crítico. Las estadísticas bajo su dirección técnica son alarmantes:
-
8 derrotas
-
1 victoria
Esta dinámica negativa llega en el peor momento posible, justo en la antesala del Torneo Sudamericano que se disputará este mismo año.
La fragilidad defensiva y la incapacidad de cerrar partidos con ventaja son los principales focos de crítica por parte de una hinchada que espera ver el talento de las nuevas joyas del fútbol nacional traducido en resultados positivos.