Tras concluir el Round Robin de la LVBP 2025-2026 y definirse la Gran Final entre Caribes de Anzoátegui y Navegantes del Magallanes, queda espacio para el análisis de las actuaciones individuales más destacadas. En Maracaibo, el nombre que acaparó los titulares fue el de Brainer Bonaci, quien se despidió de la postemporada como el refuerzo más rentable y consistente de las Águilas del Zulia.
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Un impacto inmediato en la postemporada zuliana
A pesar de que el conjunto rapaz no logró el boleto a la instancia decisiva, la gerencia puede estar satisfecha con la elección de Brainer Bonaci. El joven campocorto no solo cumplió con las expectativas, sino que se convirtió en el motor ofensivo del equipo durante los 16 encuentros que disputó. Su capacidad para embasarse y su agresividad en las almohadillas le dieron una dimensión distinta al lineup de Lipso Nava.
Bonaci cerró su participación con un promedio de .295, producto de 18 hits. Sin embargo, su valor real fue mucho más allá del simple contacto. Con un OBP de .389 y un slugging de .426, el ambidiestro registró un OPS de .815, cifras de élite para un jugador de su perfil en una etapa tan exigente como el Round Robin.
Producción de carreras y consistencia con el madero
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los analistas fue la capacidad de Bonaci para estar siempre en el centro de la acción. Sus 15 carreras anotadas en 16 juegos lo posicionaron como uno de los mejores abridores de tanda o piezas de enlace en la liga. No era solo batear, era saber correr y aprovechar cada parpadeo del rival.
Aunque Bonaci destaca por su velocidad y contacto, en esta postemporada demostró que tiene la fuerza necesaria para castigar errores. Sus dos jonrones y dos dobles fueron fundamentales para remolcar ocho carreras, demostrando que puede producir en momentos clutch. Su versatilidad defensiva también fue un respiro para el cuadro zuliano, consolidándose como un pelotero integral.