El Estadio Monumental de Caracas se viste de gala para recibir el duelo definitivo. El conjunto venezolano, que ha mostrado una solidez envidiable a lo largo del torneo, está listo para medir fuerzas ante su similar de Colombia en la gran final de la Serie de las Américas de Beisbol. El compromiso, pautado para este viernes, promete emociones fuertes en el diamante de La Rinconada.
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El sello de César Iztúris en el dugout
A pocas horas de que se escuche el emblemático "playball", la expectativa crece. El timonel de la novena venezolana, César Iztúris —quien ha asumido las riendas del equipo en reemplazo de Yadier Molina—, no ha dejado nada al azar. Con la mirada puesta en el trofeo, el estratega dio a conocer el lineup titular con el que buscará neutralizar el pitcheo colombiano y darle una alegría a la afición local.
Una alineación diseñada para el ataque
Iztúris ha confeccionado una alineación equilibrada, combinando velocidad en las bases y poder en el corazón del orden al bate. Estos son los elegidos para buscar la hazaña histórica:
- Wilfredo Tovar (3B): El encargado de encender la chispa como primer bate.
- Hernán Pérez (LF): Experiencia y contacto en el jardín izquierdo.
- Tucupita Marcano (SS): Agilidad y solvencia en las paradas cortas.
- Ángel Reyes (CF): El cuarto bate y guardián del jardín central, responsable de remolcar las carreras clave.
- Rougned Odor (2B): Fuerza y veteranía en la intermedia.
- Renato Núñez (RF): Poder adicional en la parte media del lineup.
- Aldrem Corredor (1B): Seguridad en la inicial y un bate oportuno.
- Carlos Pérez (C): El guía detrás del plato, encargado de manejar los tiempos del juego.
- Luis Sardiñas (DH): La pieza que cierra el orden como bateador designado.
Emilio Vargas: el brazo de la confianza
La responsabilidad de silenciar los bates colombianos recaerá sobre el lanzador Emilio Vargas. El serpentinero derecho subirá al montículo con la misión de transitar los primeros episodios con solvencia y darle el respaldo necesario a su ofensiva.
Con el apoyo de miles de fanáticos en las tribunas del Monumental, Venezuela salta al campo con un solo objetivo: dejar el trofeo de la Serie de las Américas en casa.