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Lunes 13 de Julio de 2020

NBA

Nowitzki ganó en MVP de la liga en 2007 / Cortesía
Nowitzki ganó en MVP de la liga en 2007 / Cortesía
NBA

Dirk Nowitzki: el hombre que rompió el molde en Alemania

Miércoles 27| 12:05 pm


Iván Holguin López / @ivan_baloncesto

Alemania es una nación que ha sido la cuna de grandes deportistas en la historia, la gran mayoría futbolistas —deporte más popular del país—. De igual manera, otros deportes también se han nutrido de grandes estrellas alemanas. Como en el caso del automovilismo con Michael Schumacher y Sebastian Vettel o en el tennis con Boris Becker y Steffi Graff. Sin embargo, hubo uno que se salió del molde, uno que jugó baloncesto y se convirtió en uno de los máximos exponentes del deporte de las alturas, no es otro más que Dirk Nowitzki.

El deporte en la sangre

Mientras que en algunas familias sus integrantes son todos médicos u abogados, en el caso de los Nowitzki todos son deportistas. El padre de Dirk, (Jörg Nowitzki) fue uno de los mayores exponentes del balonmano en Alemania, campeón con el TG Würzburg en la máxima categoría de aquel deporte en el país teutón y miembro de la selección alemana occidental.

Su madre, Helga Nowitzki, fue una de las precursoras del baloncesto femenino en Alemania, múltiple campeona de la Bunsdesliga de baloncesto y seleccionada de Alemania Occidental en el Europeo de 1966. Su hermana y posterior agente, Silke Nowitzki, también jugó basket entre 1993 y 2001, ganando algunos títulos con DJK Würzburg y representando a Alemania en el Europeo de 1995.

Desde temprana edad Dirk gozó de una gran altura, y aunque al principio practicó Balonmano y Tenis, en el DJK Würzburg — club deportivo de la ciudad natal de Nowitzki— durante algún tiempo, en 1993, al cumplir 15 años crecería hasta llegar a los dos metros, llamando la atención de Holger Geschwindner.

El Sr Miyagi de Nowitzki

Así como Daniel Larusso aprendió karate gracias al Sr Miyagi en la famosa película Karate Kid de 1984; Dirk Nowitzki tendría un mentor en el baloncesto, Holger Geschwindner. El “Miyagi alemán” fue una gran leyenda del baloncesto en ese país entre las décadas de 1960 y 1980. Jugaba de piloto y era reconocido por su gran agilidad.

Geschwindner ganó en 6 ocasiones la Bundesliga de baloncesto, siendo la de 1969 una de las finales de basket más recordadas en el país teutón y que tuvo como gran figura al mentor de Nowitzki. Además de eso, Holger Geschwindner fue capitán de la selección alemana de baloncesto que jugó los JJOO de Munich en 1972, así como también en varios Eurobaskets. Se retiró del baloncesto con casi 48 años, pero nunca se apartó del todo y eso permitió que conociera a Nowitzki.

Del mismo modo en que Miyagi explicó de una manera muy ortodoxa el karate a Daniel Larusso, Geschwindner explicó el basket a Nowitzki; aplicándole extraños entrenamientos que fueron perfeccionando el juego del alemán. En especial en su tiro. Esos entrenamientos serían conocidos como el método “no sense” (“sin sentido”), mismo nombre de la academia de basket que hoy dirige Geschwindner. 

Para Geschwindner, el tiro ideal en el baloncesto — aquel que le enseñó a Nowitzki— es el en que se logra soltar la balón con una angulación de 60°, algo que dificulta bloquear el tiro, pero que a su vez favorece a que el balón entre al aro. Lanzamiento al que el narrador de la NBA para Latinoamérica, Álvaro Martín, bautizó como el “tiro de la grulla” — ¿así o más parecido a Karate Kid?—.     

 

El niño maravilla

Tras un año de entrenamientos, 3 veces por semana, Geschwindner se sinceró con los padres de Dirk y les dice que su hijo está por pasar al siguiente nivel, pero que para eso debe entrenar a diario con él, algo que el propio Dirk aceptaría. En 1994, ya empieza a jugar en el primer equipo del DJK Würzburg, que se encontraba en la segunda división del basket alemán. Ese primer año sería muy complicado para Nowitzki, ya que no tenía buenas notas y además era poco utilizado en el equipo.

En la temporada 95-96 todo cambió, llegó a los 2.11 metros de altura, y se convirtió en titular. A pesar de su tamaño, su gran agilidad de juego le permitía posicionarse como un alero. En un partido logró anotar 24 puntos y el aquel entonces seleccionador alemán diría “Es (Dirk) el mejor talento del basket alemán en 20 años”. A pesar de la mejoría el DJK Würzburg se mantendría en segunda.

En la temporada 96-97 alcanzó su madurez como jugador promediando 19.4 puntos. En 1997 consigue graduarse de la secundaria y debe cumplir servicio militar, pero regresa en 1998, a mitad de la temporada (97-98) guiando al equipo con 28.2 puntos de promedio al tan ansiado ascenso a primera división, ganagdo también la distinción de mejor jugador alemán del año.

Salto a la NBA  

En 1998 juega el torneo amistoso Nike “Hoop Heroes Tour”, en donde grandes jugadores de baloncesto iban a jugar con promesas de distintas partes del mundo. En el equipo de leyenadas jugarían Charles Barkley y Scottie Pippen, pero sería Nowitzki quien impresionaría a todos, en especial a Barkley a quien le clavó un balón en la cara. A lo que Charles respondió con “Es un genio (Nowitzki), si quiere entrar en la NBA que me llame”.

El 29 de marzo del 98 sería invitado al Nike Hoop Summit, un torneo que enfrenta a grandes talentos de Europa contra Estadounidenses y que es visto por muchos scouts. Dirk fue el líder de Europa con 33 puntos y 14 rebotes. Dejando una grata impresión a los ojeadores y dejándose ver como uno de los picks más tentativos del Draft de 1998.

Fue así como en la novena posición de aquella selección de 1998, el alemán Dirk Nowitzki, sería escogido por los Bucks de Milwaukee, que inmediatamente sería cambiado a los Mavericks de Dallas por Robert Traylor. Empezando así una relación entre Nowitzki y Dallas que duraría 21 temporadas.

 

Llegó el novato

El alemán sería el cuarto teutón en pisar la NBA, tras Uwe Blab —que había jugado con los Mavericks—, Christian Welp (jugador de Sixers, Spurs y Warriors) y Detlef Schrempf —quien también jugó en Dallas—.

La zafra 98-99 sería un poco más corta de lo habitual por el conflicto que hubo entre dueños de equipos y la NBA por el tema de ajustes salariales a jugadores. Finalmente la temporada sería solo de 50 partidos y Dallas acabaría eliminado y con récord de 19-31.

A pesar de haber creado una amistad inmediata con el también recién llegado Steve Nash, el primer año fue muy complejo para Nowitzki, que no encontraba su juego, y que se veía muy inferior en la defensa, tanto así que los medios empezaron a llamarlo Irk, sin la “D” que en la cultura de baloncesto norteamericana significa defensa.

Llegada de Cuban

En 1999, Mark Cuban pagó 280 millones de dólares y pasó a ser dueño del equipo. Con él a la cabeza la franquicia subiría un pedestal. Dirk que disputó en el 1999 el Eurobasket con Alemania llegaría mucho mejor preparado. El entrenador, Don Nelson, encontró en Nowitzki, Nash y el capitán del equipo Michael Finley un tridente en el cuál basar su juego.

Para la temporada 2000-2001 accederían a Playoffs por primera vez desde 1990, por primera vez Nowitzki promedia más de 20 puntos en la NBA y el equipo elimina en Postemporada al Jazz de Utah de Stockton y Malone. En 2001 el alemán renovaría su contrato llegando a cobrar 90 millones de dólares en seis temporadas, convirtiéndose en el segundo alemán mejor pagado, solo por detrás de Schumacher.

En la zafra 2002-2003, luego de que Dirk comandara a la selección alemana a la medalla de bronce en el mundial de Estados Unidos —alcanzando una audiencia de 4 millones de televidentes en Alemania, récord aún vigente en ese país para un partido de basket— parecía que los Mavs eran serios aspirantes al tíulo, tras acabar la temporada con récord de 60-22. Sin embargo, quedan eliminados en finales de conferencia a manos de los Spurs, luego de la lesión de Nowitzki tras un choque con Manu Ginóbili.

El nacimiento del “Maverick”  

Luego de caer en primera ronda en la campaña 2003-2004, Don Nelson se marcha del equipo, junto con Nash y Avery Johnson asume las riendas del equipo. Nowitzki se adaptaría al rol de pívot, que nunca había desempeñado en NBA. Dallas no hace mucho ese año, pero los números del alemán le sirven para ser tercero en la votación de MVP.

En la temporada 2005-2006 Michael Finley  se marcha a San Antonio poniendo fin al Big Three, convirtiendo a Nowitzki en capitán del equipo y dándole su nuevo apodo el “Maverick”. Ese año Dirk promediaría 26.6 puntos (récord de su carrera), Dallas terminaría la temporada regular con récord de 60-22 y arrasarían en Playoffs, llegando así a su primera final en la historia.

Allí enfrentarían al Heat de Miami de Dwyane Wade y Shaquille O´Neal. A pesar de haberse ido arriba 2-0 en la serie el equipo dirigido por Avery Johnson perdería las finales 4-2. En 2007-2008 el equipo llega al mejor récord de su historia (67-15) y “el Maverick” promedia 24.6 puntos, 8.9 rebotes, siendo elegido MVP de la liga, convirtiéndose así en el primer europeo en llevarse ese premio. Sin embargo, serían eliminados en primera ronda de Playoffs.

 

 Un hito inigualable

Luego de un par de temporadas de reconstrucción, con las llegadas de JJ Barea, Jason Kidd, Shawn Marion, Caron Butler, Tyson Chandler y el entrenador Rick Carlisle, llegaría la zafra 2010-2011. Nowitzki se perdería muchos partidos de la temporada, pero llegaría para el cierre de la misma. Dallas acabaría con registro de 57-25 accediendo, por décimo primera vez al hilo a Playoffs.

En postemporada vencerían a Trail Blazers, Lakers (campeones en aquel momento) y Thunder; para llegar a la segunda final de su historia, y para hacer todo un poco más “novelesco” nuevamente enfrentarían al Heat de Miami. En aquel momento, el Heat estaba integrado por el temible trio de Wade, LeBron y Bosh. El primer partido se lo llevaría Miami, aunque Dallas empataría de inmediato.

El tercer compromiso se lo llevó Miami y el para el cuarto juego, “el Maverick” se enfermó (gripe), pero tal y como Jordan en el “Flu Game” de 1997, Nowitzki se armó de fuerzas para jugar y vencer a Miami. Ese día la mentalidad de Dallas cambió y ganaron sus dos próximos encuentros consiguiendo su primer y único anillo de NBA y Dirk levantaría el MVP de las finales.

 

Años del adiós

Luego de guiar al equipo al título de 2011, Nowitzki y los Mavericks empezarían un franco decaimiento, años muy irregulares, con idas esporádicas a Playoffs, pero cayendo siempre en primera ronda. Y “el Maverick” pasaría de ser un jugador que sobrepasaba la barrera de los 20 puntos para ser promediar casi 20 unidades.

En 2015 se retiró de la selección alemana de baloncesto tras jugar el Eurobasket, y haber sido abanderado de la delegación alemana en 2008, cuando los clasificó a los JJOO de Beijing. En Dallas jugó hasta la zafra 2018-2019, campaña en la que consiguió varios récords. Se convirtió en el primer jugador en disputar 21 campañas con el mismo equipo, además de llegar al tercer lugar en más minutos disputados en la NBA con 51.367.

Esa misma temporada asistió por décimo cuarta vez a un All-Star Game  y tras los 20 puntos que consiguió en su último partido — disputado el 10 de abril de 2019 en el AT&T Center de San Antonio— terminó en la sexta casilla de máximos anotadores en la historia de la NBA. La próxima temporada Mavericks de Dallas retiraran su icónico número 41, y en el año 2023 será elegible para el Hall of Fame.

“El Maverick” promedió 20.7 puntos, 7.5 rebotes y 2.4 asistencias en una carrera intachable en la mejor liga de baloncesto del mundo, posicionando a su país —al que nunca renunció, a pesar de tener la posibilidad de ser ciudadano norteamericano— en un deporte en el que no eran populares, pero que con su magia y su mecánica ortodoxa logró dominar, convirtiéndolo en uno de los mejores de la historia.

NBA

Nowitzki ganó en MVP de la liga en 2007 / Cortesía
Nowitzki ganó en MVP de la liga en 2007 / Cortesía
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Dirk Nowitzki: el hombre que rompió el molde en Alemania

Miércoles 27| 12:05 pm

Iván Holguin López / @ivan_baloncesto

Alemania es una nación que ha sido la cuna de grandes deportistas en la historia, la gran mayoría futbolistas —deporte más popular del país—. De igual manera, otros deportes también se han nutrido de grandes estrellas alemanas. Como en el caso del automovilismo con Michael Schumacher y Sebastian Vettel o en el tennis con Boris Becker y Steffi Graff. Sin embargo, hubo uno que se salió del molde, uno que jugó baloncesto y se convirtió en uno de los máximos exponentes del deporte de las alturas, no es otro más que Dirk Nowitzki.

El deporte en la sangre

Mientras que en algunas familias sus integrantes son todos médicos u abogados, en el caso de los Nowitzki todos son deportistas. El padre de Dirk, (Jörg Nowitzki) fue uno de los mayores exponentes del balonmano en Alemania, campeón con el TG Würzburg en la máxima categoría de aquel deporte en el país teutón y miembro de la selección alemana occidental.

Su madre, Helga Nowitzki, fue una de las precursoras del baloncesto femenino en Alemania, múltiple campeona de la Bunsdesliga de baloncesto y seleccionada de Alemania Occidental en el Europeo de 1966. Su hermana y posterior agente, Silke Nowitzki, también jugó basket entre 1993 y 2001, ganando algunos títulos con DJK Würzburg y representando a Alemania en el Europeo de 1995.

Desde temprana edad Dirk gozó de una gran altura, y aunque al principio practicó Balonmano y Tenis, en el DJK Würzburg — club deportivo de la ciudad natal de Nowitzki— durante algún tiempo, en 1993, al cumplir 15 años crecería hasta llegar a los dos metros, llamando la atención de Holger Geschwindner.

El Sr Miyagi de Nowitzki

Así como Daniel Larusso aprendió karate gracias al Sr Miyagi en la famosa película Karate Kid de 1984; Dirk Nowitzki tendría un mentor en el baloncesto, Holger Geschwindner. El “Miyagi alemán” fue una gran leyenda del baloncesto en ese país entre las décadas de 1960 y 1980. Jugaba de piloto y era reconocido por su gran agilidad.

Geschwindner ganó en 6 ocasiones la Bundesliga de baloncesto, siendo la de 1969 una de las finales de basket más recordadas en el país teutón y que tuvo como gran figura al mentor de Nowitzki. Además de eso, Holger Geschwindner fue capitán de la selección alemana de baloncesto que jugó los JJOO de Munich en 1972, así como también en varios Eurobaskets. Se retiró del baloncesto con casi 48 años, pero nunca se apartó del todo y eso permitió que conociera a Nowitzki.

Del mismo modo en que Miyagi explicó de una manera muy ortodoxa el karate a Daniel Larusso, Geschwindner explicó el basket a Nowitzki; aplicándole extraños entrenamientos que fueron perfeccionando el juego del alemán. En especial en su tiro. Esos entrenamientos serían conocidos como el método “no sense” (“sin sentido”), mismo nombre de la academia de basket que hoy dirige Geschwindner. 

Para Geschwindner, el tiro ideal en el baloncesto — aquel que le enseñó a Nowitzki— es el en que se logra soltar la balón con una angulación de 60°, algo que dificulta bloquear el tiro, pero que a su vez favorece a que el balón entre al aro. Lanzamiento al que el narrador de la NBA para Latinoamérica, Álvaro Martín, bautizó como el “tiro de la grulla” — ¿así o más parecido a Karate Kid?—.     

 

El niño maravilla

Tras un año de entrenamientos, 3 veces por semana, Geschwindner se sinceró con los padres de Dirk y les dice que su hijo está por pasar al siguiente nivel, pero que para eso debe entrenar a diario con él, algo que el propio Dirk aceptaría. En 1994, ya empieza a jugar en el primer equipo del DJK Würzburg, que se encontraba en la segunda división del basket alemán. Ese primer año sería muy complicado para Nowitzki, ya que no tenía buenas notas y además era poco utilizado en el equipo.

En la temporada 95-96 todo cambió, llegó a los 2.11 metros de altura, y se convirtió en titular. A pesar de su tamaño, su gran agilidad de juego le permitía posicionarse como un alero. En un partido logró anotar 24 puntos y el aquel entonces seleccionador alemán diría “Es (Dirk) el mejor talento del basket alemán en 20 años”. A pesar de la mejoría el DJK Würzburg se mantendría en segunda.

En la temporada 96-97 alcanzó su madurez como jugador promediando 19.4 puntos. En 1997 consigue graduarse de la secundaria y debe cumplir servicio militar, pero regresa en 1998, a mitad de la temporada (97-98) guiando al equipo con 28.2 puntos de promedio al tan ansiado ascenso a primera división, ganagdo también la distinción de mejor jugador alemán del año.

Salto a la NBA  

En 1998 juega el torneo amistoso Nike “Hoop Heroes Tour”, en donde grandes jugadores de baloncesto iban a jugar con promesas de distintas partes del mundo. En el equipo de leyenadas jugarían Charles Barkley y Scottie Pippen, pero sería Nowitzki quien impresionaría a todos, en especial a Barkley a quien le clavó un balón en la cara. A lo que Charles respondió con “Es un genio (Nowitzki), si quiere entrar en la NBA que me llame”.

El 29 de marzo del 98 sería invitado al Nike Hoop Summit, un torneo que enfrenta a grandes talentos de Europa contra Estadounidenses y que es visto por muchos scouts. Dirk fue el líder de Europa con 33 puntos y 14 rebotes. Dejando una grata impresión a los ojeadores y dejándose ver como uno de los picks más tentativos del Draft de 1998.

Fue así como en la novena posición de aquella selección de 1998, el alemán Dirk Nowitzki, sería escogido por los Bucks de Milwaukee, que inmediatamente sería cambiado a los Mavericks de Dallas por Robert Traylor. Empezando así una relación entre Nowitzki y Dallas que duraría 21 temporadas.

 

Llegó el novato

El alemán sería el cuarto teutón en pisar la NBA, tras Uwe Blab —que había jugado con los Mavericks—, Christian Welp (jugador de Sixers, Spurs y Warriors) y Detlef Schrempf —quien también jugó en Dallas—.

La zafra 98-99 sería un poco más corta de lo habitual por el conflicto que hubo entre dueños de equipos y la NBA por el tema de ajustes salariales a jugadores. Finalmente la temporada sería solo de 50 partidos y Dallas acabaría eliminado y con récord de 19-31.

A pesar de haber creado una amistad inmediata con el también recién llegado Steve Nash, el primer año fue muy complejo para Nowitzki, que no encontraba su juego, y que se veía muy inferior en la defensa, tanto así que los medios empezaron a llamarlo Irk, sin la “D” que en la cultura de baloncesto norteamericana significa defensa.

Llegada de Cuban

En 1999, Mark Cuban pagó 280 millones de dólares y pasó a ser dueño del equipo. Con él a la cabeza la franquicia subiría un pedestal. Dirk que disputó en el 1999 el Eurobasket con Alemania llegaría mucho mejor preparado. El entrenador, Don Nelson, encontró en Nowitzki, Nash y el capitán del equipo Michael Finley un tridente en el cuál basar su juego.

Para la temporada 2000-2001 accederían a Playoffs por primera vez desde 1990, por primera vez Nowitzki promedia más de 20 puntos en la NBA y el equipo elimina en Postemporada al Jazz de Utah de Stockton y Malone. En 2001 el alemán renovaría su contrato llegando a cobrar 90 millones de dólares en seis temporadas, convirtiéndose en el segundo alemán mejor pagado, solo por detrás de Schumacher.

En la zafra 2002-2003, luego de que Dirk comandara a la selección alemana a la medalla de bronce en el mundial de Estados Unidos —alcanzando una audiencia de 4 millones de televidentes en Alemania, récord aún vigente en ese país para un partido de basket— parecía que los Mavs eran serios aspirantes al tíulo, tras acabar la temporada con récord de 60-22. Sin embargo, quedan eliminados en finales de conferencia a manos de los Spurs, luego de la lesión de Nowitzki tras un choque con Manu Ginóbili.

El nacimiento del “Maverick”  

Luego de caer en primera ronda en la campaña 2003-2004, Don Nelson se marcha del equipo, junto con Nash y Avery Johnson asume las riendas del equipo. Nowitzki se adaptaría al rol de pívot, que nunca había desempeñado en NBA. Dallas no hace mucho ese año, pero los números del alemán le sirven para ser tercero en la votación de MVP.

En la temporada 2005-2006 Michael Finley  se marcha a San Antonio poniendo fin al Big Three, convirtiendo a Nowitzki en capitán del equipo y dándole su nuevo apodo el “Maverick”. Ese año Dirk promediaría 26.6 puntos (récord de su carrera), Dallas terminaría la temporada regular con récord de 60-22 y arrasarían en Playoffs, llegando así a su primera final en la historia.

Allí enfrentarían al Heat de Miami de Dwyane Wade y Shaquille O´Neal. A pesar de haberse ido arriba 2-0 en la serie el equipo dirigido por Avery Johnson perdería las finales 4-2. En 2007-2008 el equipo llega al mejor récord de su historia (67-15) y “el Maverick” promedia 24.6 puntos, 8.9 rebotes, siendo elegido MVP de la liga, convirtiéndose así en el primer europeo en llevarse ese premio. Sin embargo, serían eliminados en primera ronda de Playoffs.

 

 Un hito inigualable

Luego de un par de temporadas de reconstrucción, con las llegadas de JJ Barea, Jason Kidd, Shawn Marion, Caron Butler, Tyson Chandler y el entrenador Rick Carlisle, llegaría la zafra 2010-2011. Nowitzki se perdería muchos partidos de la temporada, pero llegaría para el cierre de la misma. Dallas acabaría con registro de 57-25 accediendo, por décimo primera vez al hilo a Playoffs.

En postemporada vencerían a Trail Blazers, Lakers (campeones en aquel momento) y Thunder; para llegar a la segunda final de su historia, y para hacer todo un poco más “novelesco” nuevamente enfrentarían al Heat de Miami. En aquel momento, el Heat estaba integrado por el temible trio de Wade, LeBron y Bosh. El primer partido se lo llevaría Miami, aunque Dallas empataría de inmediato.

El tercer compromiso se lo llevó Miami y el para el cuarto juego, “el Maverick” se enfermó (gripe), pero tal y como Jordan en el “Flu Game” de 1997, Nowitzki se armó de fuerzas para jugar y vencer a Miami. Ese día la mentalidad de Dallas cambió y ganaron sus dos próximos encuentros consiguiendo su primer y único anillo de NBA y Dirk levantaría el MVP de las finales.

 

Años del adiós

Luego de guiar al equipo al título de 2011, Nowitzki y los Mavericks empezarían un franco decaimiento, años muy irregulares, con idas esporádicas a Playoffs, pero cayendo siempre en primera ronda. Y “el Maverick” pasaría de ser un jugador que sobrepasaba la barrera de los 20 puntos para ser promediar casi 20 unidades.

En 2015 se retiró de la selección alemana de baloncesto tras jugar el Eurobasket, y haber sido abanderado de la delegación alemana en 2008, cuando los clasificó a los JJOO de Beijing. En Dallas jugó hasta la zafra 2018-2019, campaña en la que consiguió varios récords. Se convirtió en el primer jugador en disputar 21 campañas con el mismo equipo, además de llegar al tercer lugar en más minutos disputados en la NBA con 51.367.

Esa misma temporada asistió por décimo cuarta vez a un All-Star Game  y tras los 20 puntos que consiguió en su último partido — disputado el 10 de abril de 2019 en el AT&T Center de San Antonio— terminó en la sexta casilla de máximos anotadores en la historia de la NBA. La próxima temporada Mavericks de Dallas retiraran su icónico número 41, y en el año 2023 será elegible para el Hall of Fame.

“El Maverick” promedió 20.7 puntos, 7.5 rebotes y 2.4 asistencias en una carrera intachable en la mejor liga de baloncesto del mundo, posicionando a su país —al que nunca renunció, a pesar de tener la posibilidad de ser ciudadano norteamericano— en un deporte en el que no eran populares, pero que con su magia y su mecánica ortodoxa logró dominar, convirtiéndolo en uno de los mejores de la historia.

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