Lo que para muchos sería una pesadilla de aislamiento y esfuerzo físico extremo, para ellas fue el escenario de una victoria histórica. Eugenia Méndez, Ana Lucía Valencia, Andrea Gutiérrez y Lucila Muriel, integrantes del equipo Oceanida, han grabado sus nombres en los anales del deporte tras completar una de las pruebas de resistencia más implacables del planeta: el World’s Toughest Row.
Una odisea de 45 días y 4,800 kilómetros
La travesía comenzó en las Islas Canarias con un objetivo claro y un horizonte infinito. Durante 45 días ininterrumpidos, las cuatro remeras se enfrentaron a la inmensidad del Océano Atlántico, navegando aproximadamente 4,800 kilómetros impulsadas únicamente por la fuerza de sus brazos y una voluntad inquebrantable. El equipo no solo desafió el cansancio físico y las privaciones del sueño, sino también las corrientes cambiantes y la soledad del mar abierto.
Rompiendo techos de cristal en alta mar
Más allá de la distancia recorrida, el éxito de Oceanida tiene un peso simbólico invaluable: se han convertido oficialmente en el primer equipo femenino latinoamericano en completar esta competencia. Al tocar tierra en las costas del Caribe, específicamente en la isla de Antigua, el equipo cerró un ciclo que comenzó meses atrás con entrenamientos exhaustivos y que culminó con el reconocimiento internacional.
Esta hazaña no solo se mide en millas náuticas, sino en el precedente que sienta para el deporte regional. Los 4,800 kilómetros que separan el punto de partida en las Canarias de su meta caribeña representan ahora el camino trazado para futuras generaciones de atletas que busquen conquistar el océano.
"Esta no es solo una victoria deportiva, es un mensaje de capacidad y resiliencia para todas las mujeres de nuestra región", comentaron voces cercanas al equipo tras confirmarse su llegada exitosa.