La tensión tras el duelo de Champions League entre el Benfica y el Real Madrid ha trascendido lo deportivo para convertirse en una cruda batalla dialéctica sobre el racismo en el fútbol. Lilian Thuram, leyenda del fútbol francés y activista incansable, ha lanzado una crítica feroz contra José Mourinho, calificando sus recientes declaraciones sobre Vinicius Jr. como un ejercicio de "superioridad blanca y narcisismo".
El conflicto se originó durante el choque donde el Benfica de Mourinho perdio 1-0 ante el conjunto blanco. Tras el encuentro, Vinicius Jr. denunció haber recibido insultos racistas por parte del jugador Prestianni. Sin embargo, la respuesta del técnico portugués, lejos de condenar sin paliativos, puso el foco en el comportamiento del brasileño.
El análisis de la discordia
Mourinho sugirió que las provocaciones de Vinicius durante la celebración de su gol contribuyeron al clima de hostilidad, llegando a afirmar que el jugador debería "centrarse en celebrar con sus compañeros y no meterse con 60,000 personas".
Para Thuram, este análisis es inaceptable. En declaraciones recogidas por L'Équipe, el exdefensor francés fue implacable:
"Mourinho no analiza el acto racista como hombre, sino como hombre blanco. Sus palabras rezuman esa superioridad que impide a algunos ponerse en el lugar de la víctima. Decir que Vinicius 'se lo buscó' es una barbaridad y es patético".
La víctima en el banquillo de los acusados
El núcleo de la crítica periodística de Thuram reside en la tendencia de ciertos sectores del fútbol a cuestionar la actitud del agredido para justificar al agresor. Thuram enfatiza que el racismo es una cuestión de humillación sistémica que no tiene relación con el desempeño o la actitud en el campo.
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La defensa de Mourinho: El luso sostiene que habló con ambos jugadores y que, ante la falta de pruebas visuales claras del insulto de Prestianni, la narrativa de la "provocación" de Vinicius es la que debe prevalecer para entender el ambiente del estadio.
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La respuesta de Thuram: Califica al técnico de "mezquino" y señala que este tipo de discursos son los que frenan la unidad en la lucha contra la discriminación. "Necesitan más humildad para entender que el racismo no es una opinión, es un delito de odio basado en el color de la piel", zanjó el galo.
Este cruce de declaraciones llega en un momento crítico de la temporada, con el Real Madrid y el Benfica preparándose para un partido de vuelta que promete ser de máxima hostilidad. Mientras las instituciones del fútbol europeo analizan si habrá sanción para Prestianni ante la falta de imágenes concluyentes, el debate social se incendia con dos visiones opuestas: la de un Mourinho que prioriza el orden del estadio y la de un Thuram que exige un cambio de paradigma racial en el análisis deportivo.
