Harold Capote Fernández | @batesbeisbol
El 20 de julio de 1973, Bruce Lee, el icónico actor marcial de todos los tiempos, protagonista de aclamadas películas como “Operación Dragón”, “El gran jefe” y “El juego de la muerte”, falleció a sus cortos 32 años de edad.
Nacido el 27 de noviembre de 1940 en San Francisco, Estados Unidos. A muy corta edad su familia viajó a Hong Kong, donde se crió y practicó a fondo las artes marciales chinas a lado de su padre.
Y desde esa corta edad, sorprendió a todo su entorno por su destreza física y dominio de las artes marciales, talento que eventualmente lo lanzó a la fama, colocándose en un pináculo que le hace ser considerado como el artista marcial más influyente de todos los tiempos.
Pero su aporte fue más allá, él ayudó a cambiar la visión de los asiáticos en las películas.
Cuando cumplió 18 años regresó a Estados Unidos, y tras un corto período de adaptación (confuso además) se matriculó en la Universidad de Washington, donde estudió filosofía y practicó artes marciales con el equipo del instituto.
En 1964 sorprendió al director de TV, William Dozier, al acudir como invitado en la exhibición de Ed Paker, fundador de la Kempo Karate en EEUU, aspecto que dio pie a luego participara en distintas películas.
Como mencionamos al inicio su fallecimiento tuvo lugar en una fecha como hoy, debido, según la versión oficial, a un edema cerebral de causa desconocida.
La primera y más explosiva estrella de las artes marciales vivió como un mito y trascendió como una leyenda.
Con información de AS y El País