La organización de los Medias Rojas de Boston ha enviado un mensaje contundente al resto de las Mayores tras la publicación del prestigioso listado de los 100 mejores jugadores de la MLB para la temporada 2026. Con cinco figuras inscritas en el ranking, el equipo de Nueva Inglaterra celebra la eclosión definitiva de su talento joven, posicionándose como un contendiente de primer orden en la Liga Americana.
El ascenso más vertiginoso del club lo protagoniza el lanzador zurdo Garrett Crochet. Convertido ya en el ancla indiscutible de la rotación, Crochet escaló de la posición 56 que ocupaba el año pasado hasta el puesto número 12, consolidándose como uno de los brazos más dominantes del béisbol tras una campaña de 255 ponches. Este salto cualitativo lo coloca en la conversación directa por el premio Cy Young y reafirma la confianza de la gerencia al haberlo mantenido como la pieza central de su proyecto de pitcheo.
Sin embargo, la nota más refrescante para los aficionados en Fenway Park es la irrupción de Roman Anthony. El jardinero, que hace apenas un año no figuraba en la lista de los mejores 100, ha debutado este año en la posición 41. Su entrada triunfal es el resultado directo de una temporada 2025 donde, tras ser catalogado como el mejor prospecto del sistema, demostró una madurez ofensiva inusual para su edad, confirmando que el futuro de los jardines de Boston está en manos de una superestrella generacional.
Acompañando a Anthony en las praderas se mantiene Jarren Duran, quien a pesar de descender del puesto 27 al 58, sigue siendo valorado como uno de los jugadores más dinámicos de la liga. Aunque sus números sufrieron un ajuste tras un 2024 de ensueño, Duran conserva su estatus de élite gracias a su velocidad explosiva y su capacidad para alterar el curso de los partidos desde las bases.
El panorama se completa con dos nombres que refuerzan la experiencia del roster y que regresan al selecto grupo de los mejores 100 tras no figurar el año pasado. El venezolano Ranger Suárez aterriza en la posición 79, validando su millonaria contratación y su consistencia como uno de los abridores zurdos más fiables del circuito. Por su parte, el veterano cerrador cubano Aroldis Chapman ha logrado un resurgir sorprendente a sus 37 años, ubicándose en el puesto 84 tras una campaña donde recuperó su forma dominante en el montículo.
La presencia de estos jugadores en el Top 100 no solo es un reconocimiento individual, sino un indicador de que Boston ha construido una estructura capaz de devolver el protagonismo de octubre a una ciudad que respira béisbol.
