La narrativa del "Francotirador" ha sumado un capítulo definitivo. Klay Thompson, conocido durante más de una década como la mitad de los Splash Brothers, ha alcanzado un hito que ratifica su estatus como uno de los lanzadores más letales que han pisado una duela. Con su reciente actuación, el veterano escolta superó la barrera de los 3,358 triples totales (sumando fase regular y playoffs) que ostentaba el miembro del Salón de la Fama, Ray Allen.
Con este movimiento, el podio de los máximos artilleros de larga distancia en la historia combinada de la NBA queda reconfigurado bajo un dominio casi absoluto de la era moderna.
El nuevo orden de los francotiradores (Temporada Regular + Playoffs)
La jerarquía histórica de la liga refleja ahora el impacto de la revolución del triple, con tres jugadores activos o recientemente activos ocupando los puestos de honor:
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Stephen Curry: El líder indiscutible y único jugador en la historia que ha superado la mítica barrera de los 4,000 triples totales.
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James Harden: Consolidado en el segundo puesto con una trayectoria marcada por el volumen y la creación individual.
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Klay Thompson: Ahora dueño del tercer peldaño, superando la marca que Allen estableció a lo largo de 18 temporadas.
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Ray Allen: La leyenda que durante años fue el estándar de oro de la precisión, ahora ocupa el cuarto lugar.
La eficiencia como bandera
Lo que hace más impresionante la marca de Thompson no es solo el volumen, sino la eficiencia y el contexto. A diferencia de muchos en la lista, Klay ha logrado estos números manteniendo un porcentaje de acierto de carrera superior al 40%, una cifra que solo comparte en la élite con su excompañero Stephen Curry.
Además, su legado está intrínsecamente ligado a los momentos de mayor presión. Thompson es el segundo máximo anotador de triples en la historia de los Playoffs (501), solo por detrás de Curry, superando en esa instancia específica a figuras como LeBron James y el propio Ray Allen hace ya varias campañas.
Un hito en una nueva etapa
Este récord llega en un momento de transición para Thompson, quien tras una histórica carrera en Golden State, busca ahora aportar su veteranía y puntería a los Dallas Mavericks. Superar a un ídolo generacional como Ray Allen es un recordatorio de que, a pesar de las lesiones graves sufridas en el pasado, su mecánica de tiro sigue siendo una de las más puras y efectivas del deporte mundial.
Mientras que Ray Allen necesitó 1,471 partidos totales para establecer su marca, Thompson ha logrado superarlo con poco más de 1,000 encuentros disputados, reflejando el cambio de ritmo y la agresividad ofensiva de la NBA contemporánea.