El Real Madrid respira aliviado. Lo que inicialmente se perfilaba como una ausencia prolongada hasta finales de marzo ha dado un giro radical gracias a la evolución positiva de Jude Bellingham. El mediocampista inglés, pieza angular en el esquema de Álvaro Arbeloa, ha recibido luz verde para estar presente en el decisivo choque de vuelta de los octavos de final de la Champions League ante el Manchester City.
Una recuperación acelerada
Bellingham, quien se encontraba fuera de los terrenos de juego desde principios de febrero debido a una lesión en el músculo semitendinoso de su pierna izquierda, ha trabajado intensamente en su rehabilitación entre Valdebebas y Londres. Aunque los reportes iniciales sugerían que su regreso más realista sería para el derbi madrileño del 22 de marzo, el jugador ha mostrado una respuesta física óptima que le permitirá viajar a Manchester.
Este retorno supone un impulso moral y táctico de dimensiones incalculables para los blancos, especialmente tras confirmarse que tanto él como Kylian Mbappé se perderán el partido de ida en el Santiago Bernabéu este miércoles 11 de marzo.
La presencia de Bellingham en el Etihad Stadium no es un detalle menor. El inglés conoce bien el territorio y su capacidad para romper líneas desde segunda fila será vital para remontar o sentenciar la eliminatoria ante el conjunto de Pep Guardiola.
Con el Mundial 2026 en el horizonte, el club ha sido cauteloso, pero el deseo del jugador y la importancia de la cita europea han acelerado un proceso que pone al Real Madrid con todas sus armas listas para la "final" en Manchester.