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Jueves 20 de Enero de 2022

Liga de Campeones

Thomas Müller tiene siete goles en seis partidos contra el Barcelona / Cortesía: Bayern Munich
Thomas Müller tiene siete goles en seis partidos contra el Barcelona / Cortesía: Bayern Munich
Liga de Campeones

Thomas Müller y el Allianz Arena, un insufrible binomio para el Barcelona

Martes 7| 6:52 pm


Samuel Aldrey /@SamuelAldrey 

Es presa el Barcelona de un depredador europeo: el Bayern Munich. El conjunto culé va de entierro en entierro contra los bávaros y Thomas Müller, es su sepulturero. 

El Barcelona llega justo al Allianz Arena cuando tintinean en el ambiente del aficionado azulgrana las palabras "milagro" o "nada es imposible", forjan un espíritu en base a la resistencia. No obstante, el club lleva afligido por la primera derrota del equipo de Xavi Hernández. Mientras, institucionalmente va cayéndose a trozos, al Barcelona ya sólo le quedan valores intangibles como las virtudes teologales: la fe, la esperanza y la caridad frente a la adversidad.

El Barça debe ganar en césped alemán, un resultado que no se ha dado en sus cinco visitas al Allianz Arena, un coloso estadio inexpugnable —tres derrotas y dos empates—. A los azulgrana solo les vale vencer al Bayern o quedarán desterrados en la fase de grupos algo que no ocurre desde la temporada 2000-01. Si pierden les espera el exilio a la Europa League.

El dilema  no es ni siquiera el propio juego del Barcelona, sino el Bayern. A los alemanes les basta con poder alinear a Robert Lewandowski, que suma más goles que todo el Barça (27 a 25) y a Thomas Müller la bestia negra culé, autor de siete goles en seis partidos.

Thomas Müller, el expresionista del espacio.

A los futbolistas profesionales se les pueden dividir en cuatro grupos. Aquellos que saben naturalmente qué hacer y lo ejecutan en el campo; aquellos que saben, pero no les da su talento para manifestarlo; aquellos que sin saber ni una táctica ejecutan todo gracias a su genio; y aquellos que sin intelectualizar el juego ni tener habilidades excepcionales consiguen expresar algo que resulta útil a sus equipos. Este último grupo es el más difícil de encontrar y tiene a Thomas Müller como su principal exponente.

Thomas juega de una manera única y excepcional. No es un regateador virtuoso ni hace pases de 60 metros ni nada particularmente difícil a la vista. Eso es lo que lo hace único: hace todo parecer fácil. Justo la máxima que tenía Johan Cruyff, el ídolo del Barcelona: "Jugar al fútbol es muy sencillo, pero jugar un fútbol sencillo es la cosa más difícil que hay". Müller lo hace y pasa siempre desapercibido hasta que ya lo ves celebrando un gol en el córner y el Barcelona lo sabe. 

MUNICH-GERMANY-APRIL-23-Thomas-Mueller-of-Bayern-Muenchen-scores-the-opening-goal-during-the-UEFA-Ch

El primer gol de Thomas Müller fue en el Allianz Arena en el 2013 / (GETTY)


 Juega un fútbol lleno de contradicciones. Disciplinado e impredecible, riguroso y caótico, siempre peligroso. En el libro Herr Pep narra Martín Perarnau que Pep Guardiola no pudo hallar respuesta a la incógnita de Müller. Pep entrenaba al Bayern y alcanzó la certeza de que jamás podría convertir a Müller en un volante —un Inesta o De Bruyne— porque carecía de criterio para saber cuándo quedarse estático y cuándo moverse. Era, posicionalmente, una ruleta rusa.

El Raumdeuter.

Pero después de una las extraordinarias actuaciones  de Thomas Müller en el mediocampo,  Guardiola lo abordó intrigado y le preguntó que qué era lo que necesitaba para repetir esas actuaciones.  Müller respondió que él necesitaba que le eximieran de servidumbres tácticas para crear libremente, un expresionista.

Incluso él mismo en una entrevista intentó explicar cuál es su rol. Müller apoyándose en al facilidad del alemán en combinar palabras para crear nuevas dijo que él era un "Raumdeuter" (cazador de espacios). "Para sobresalir necesito estar en mi posición correcta, que es detrás del punta”, explicó el jugador en el Süddeutsche Zeitung. ”Es mi perfil de virtudes y debilidades. Mi juego no es una improvisación libre. Lo más importante es que el equipo tenga funcionamientos claros y yo poder atacar esos espacios", dijo.

BARCELONA-SPAIN-SEPTEMBER-14-BILD-OUT-Thomas-Mueller-of-Bayern-Muenchen-celebrates-after-scoring-his

Müller le tiene cogida la medida al Barcelona. No le ha perdonado ni un solo juego / (GETTY)


 Así ha podido vacunar al Barcelona en seis partidos y se ha convertido en un terror para el Barcelona. Ahora Müller no juega ni adelante ni atrás. El nuevo técnico, Julians Nagelsmann, ha diseñado para su Bayern un esquema que se parece mucho al 4-2-3-1, el dibujo que mejor acoge al mediapunta. Ahí ha trasladado a Müller, desatándolo en todo el frente de ataque.

No habrá facilidades en el Allianz Arena.

Y el propio Julian Nagelsman le deja un mensaje claro en la rueda de prensa previa: "Que no se preocupen en Lisboa porque jugaremos con el mejor equipo" respondió el entrenador Nagelsmann. "Sabemos que ya somos primeros pero queremos ganar los seis encuentros", añade, consciente además de que el Bayern ya goleó en el Camp Nou por 0-3. 

Xavi Hernández llega al Allianz Arena un feudo inexpugnable para la mayoría de técnicos del Camp Nou. Johan Cruyff, Van Gaal, Pep Guardiola, Tito Vilanova y Luis Enrique nunca pudieron conquistar la cancha del Bayern. Ahora comparece Xavi con una plantilla descompensada y falta sobre todo de delanteros por las lesiones de Braithwaite y Ansu Fati.

El binomio Thomas Müller-Allianz Arena se hace insufrible para el Barcelona. 

 

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Thomas Müller tiene siete goles en seis partidos contra el Barcelona / Cortesía: Bayern Munich
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Martes 7| 6:52 pm

Samuel Aldrey /@SamuelAldrey 

Es presa el Barcelona de un depredador europeo: el Bayern Munich. El conjunto culé va de entierro en entierro contra los bávaros y Thomas Müller, es su sepulturero. 

El Barcelona llega justo al Allianz Arena cuando tintinean en el ambiente del aficionado azulgrana las palabras "milagro" o "nada es imposible", forjan un espíritu en base a la resistencia. No obstante, el club lleva afligido por la primera derrota del equipo de Xavi Hernández. Mientras, institucionalmente va cayéndose a trozos, al Barcelona ya sólo le quedan valores intangibles como las virtudes teologales: la fe, la esperanza y la caridad frente a la adversidad.

El Barça debe ganar en césped alemán, un resultado que no se ha dado en sus cinco visitas al Allianz Arena, un coloso estadio inexpugnable —tres derrotas y dos empates—. A los azulgrana solo les vale vencer al Bayern o quedarán desterrados en la fase de grupos algo que no ocurre desde la temporada 2000-01. Si pierden les espera el exilio a la Europa League.

El dilema  no es ni siquiera el propio juego del Barcelona, sino el Bayern. A los alemanes les basta con poder alinear a Robert Lewandowski, que suma más goles que todo el Barça (27 a 25) y a Thomas Müller la bestia negra culé, autor de siete goles en seis partidos.

Thomas Müller, el expresionista del espacio.

A los futbolistas profesionales se les pueden dividir en cuatro grupos. Aquellos que saben naturalmente qué hacer y lo ejecutan en el campo; aquellos que saben, pero no les da su talento para manifestarlo; aquellos que sin saber ni una táctica ejecutan todo gracias a su genio; y aquellos que sin intelectualizar el juego ni tener habilidades excepcionales consiguen expresar algo que resulta útil a sus equipos. Este último grupo es el más difícil de encontrar y tiene a Thomas Müller como su principal exponente.

Thomas juega de una manera única y excepcional. No es un regateador virtuoso ni hace pases de 60 metros ni nada particularmente difícil a la vista. Eso es lo que lo hace único: hace todo parecer fácil. Justo la máxima que tenía Johan Cruyff, el ídolo del Barcelona: "Jugar al fútbol es muy sencillo, pero jugar un fútbol sencillo es la cosa más difícil que hay". Müller lo hace y pasa siempre desapercibido hasta que ya lo ves celebrando un gol en el córner y el Barcelona lo sabe. 

MUNICH-GERMANY-APRIL-23-Thomas-Mueller-of-Bayern-Muenchen-scores-the-opening-goal-during-the-UEFA-Ch

El primer gol de Thomas Müller fue en el Allianz Arena en el 2013 / (GETTY)


 Juega un fútbol lleno de contradicciones. Disciplinado e impredecible, riguroso y caótico, siempre peligroso. En el libro Herr Pep narra Martín Perarnau que Pep Guardiola no pudo hallar respuesta a la incógnita de Müller. Pep entrenaba al Bayern y alcanzó la certeza de que jamás podría convertir a Müller en un volante —un Inesta o De Bruyne— porque carecía de criterio para saber cuándo quedarse estático y cuándo moverse. Era, posicionalmente, una ruleta rusa.

El Raumdeuter.

Pero después de una las extraordinarias actuaciones  de Thomas Müller en el mediocampo,  Guardiola lo abordó intrigado y le preguntó que qué era lo que necesitaba para repetir esas actuaciones.  Müller respondió que él necesitaba que le eximieran de servidumbres tácticas para crear libremente, un expresionista.

Incluso él mismo en una entrevista intentó explicar cuál es su rol. Müller apoyándose en al facilidad del alemán en combinar palabras para crear nuevas dijo que él era un "Raumdeuter" (cazador de espacios). "Para sobresalir necesito estar en mi posición correcta, que es detrás del punta”, explicó el jugador en el Süddeutsche Zeitung. ”Es mi perfil de virtudes y debilidades. Mi juego no es una improvisación libre. Lo más importante es que el equipo tenga funcionamientos claros y yo poder atacar esos espacios", dijo.

BARCELONA-SPAIN-SEPTEMBER-14-BILD-OUT-Thomas-Mueller-of-Bayern-Muenchen-celebrates-after-scoring-his

Müller le tiene cogida la medida al Barcelona. No le ha perdonado ni un solo juego / (GETTY)


 Así ha podido vacunar al Barcelona en seis partidos y se ha convertido en un terror para el Barcelona. Ahora Müller no juega ni adelante ni atrás. El nuevo técnico, Julians Nagelsmann, ha diseñado para su Bayern un esquema que se parece mucho al 4-2-3-1, el dibujo que mejor acoge al mediapunta. Ahí ha trasladado a Müller, desatándolo en todo el frente de ataque.

No habrá facilidades en el Allianz Arena.

Y el propio Julian Nagelsman le deja un mensaje claro en la rueda de prensa previa: "Que no se preocupen en Lisboa porque jugaremos con el mejor equipo" respondió el entrenador Nagelsmann. "Sabemos que ya somos primeros pero queremos ganar los seis encuentros", añade, consciente además de que el Bayern ya goleó en el Camp Nou por 0-3. 

Xavi Hernández llega al Allianz Arena un feudo inexpugnable para la mayoría de técnicos del Camp Nou. Johan Cruyff, Van Gaal, Pep Guardiola, Tito Vilanova y Luis Enrique nunca pudieron conquistar la cancha del Bayern. Ahora comparece Xavi con una plantilla descompensada y falta sobre todo de delanteros por las lesiones de Braithwaite y Ansu Fati.

El binomio Thomas Müller-Allianz Arena se hace insufrible para el Barcelona. 

 

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