Los Mets de Nueva York, contienen el aliento tras la salida prematura de su principal figura ofensiva durante la victoria del viernes frente a los Gigantes de San Francisco. Juan Soto, quien ha sido el motor del equipo en este inicio de temporada, será evaluado mediante una resonancia magnética este sábado para determinar el alcance de una dolencia en su pantorrilla derecha.
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Incertidumbre en el cuerpo técnico de los Mets
El manager Carlos Mendoza no ocultó su inquietud al finalizar el encuentro. Aunque el equipo logró asegurar el triunfo, la atención se desplazó de inmediato al estado físico del dominicano. Mendoza señaló que cualquier estudio de este tipo genera preocupación natural, especialmente tratándose de la pantorrilla, una zona que calificó como compleja para la recuperación de un atleta.
La organización ha optado por la cautela, indicando que el procedimiento busca descartar una lesión de gravedad. Sin embargo, las próximas horas serán determinantes para conocer si se trata de una medida estrictamente preventiva o si el jardinero deberá enfrentar un periodo de inactividad.
Un buen arranque para Soto
La posible ausencia de Soto representa un golpe mayúsculo para la estructura de los Mets. El pelotero de 27 años ha tenido un arranque de campaña sobresaliente, acumulando una racha de ocho juegos consecutivos bateando de hit. Antes de abandonar el terreno el viernes, ya había conectado un imparable en su único turno al bate.
Sus estadísticas en este joven curso reflejan un impacto inmediato: un promedio de bateo de .355 y un porcentaje de embasado de .412. Con un cuadrangular y cinco carreras impulsadas en apenas ocho juegos, Soto se ha consolidado como el referente indiscutible del lineup neoyorquino. Perder su producción, aunque sea por unos días, son malas noticias para el mánager venezolano.