Lo que era un secreto a voces en los pasillos de la NBA se ha hecho oficial hoy: Kyrie Irving no regresará a las canchas durante la presente campaña. Los Dallas Mavericks y el entorno del jugador han decidido priorizar la salud a largo plazo, permitiendo que el base se recupere totalmente de la rotura de ligamento cruzado anterior (ACL) sufrida en marzo del año pasado.
Prioridad: El 1.000% de recuperación
A pesar de que los informes médicos sugerían que Irving podría haber intentado un regreso a finales de esta primavera, la gerencia de Dallas ha optado por la cautela. Su agente, Shetellia Riley Irving, fue tajante en declaraciones a ESPN: "Se trata de que Kyrie esté al 1.000% cuando regrese y se dé la mejor oportunidad de ir tras un campeonato la próxima temporada".
El base de 33 años, que promediaba 24.7 puntos y 4.8 rebotes antes de su lesión, se perderá así un año completo de competencia por primera vez en sus 15 temporadas de carrera profesional.
El factor Cooper Flagg y el tanking estratégico
La decisión no es puramente médica; el contexto del equipo ha jugado un papel fundamental. Con un récord actual de 19-35 y situados en la 12.ª posición de la Conferencia Oeste, los Mavericks están lejos de los puestos de Play-In.
Tras haber ganado la lotería del Draft el año pasado y seleccionado a la joven sensación Cooper Flagg, la organización parece estar en una fase de reconstrucción estratégica. Al "apagar" a Irving por el resto del año, Dallas no solo protege su inversión, sino que mejora sus probabilidades de obtener otra selección alta en el próximo Draft para fortalecer el núcleo alrededor de Flagg.
El propio Irving emitió un comunicado oficial expresando su compromiso con el proceso: "Esta decisión no fue fácil, pero es la correcta. Estoy agradecido con la organización de los Mavericks y nuestros fans por su apoyo. Espero volver más fuerte la próxima temporada". Además, envió un mensaje de aliento a otros atletas que enfrentan lesiones de ligamentos, instándolos a mantener la inspiración y "no tener miedo".
Con la salida de Anthony Davis en un canje previo este mes, los Mavericks están configurando un nuevo horizonte. Se espera que la temporada 2026-27 marque el inicio formal de la era Flagg-Irving, con ambos jugadores al cien por ciento de sus capacidades físicas.
