Lo que durante años pareció una utopía reservada para videojuegos y debates televisivos está más cerca que nunca de convertirse en realidad. Fuentes cercanas a la liga y analistas de primer nivel han confirmado que existe "definitivamente cierto nivel de interés mutuo" entre LeBron James y los Golden State Warriors, abriendo la puerta a una alianza sin precedentes entre "El Rey" y Stephen Curry.
NOTAS RELACIONADAS
Un alineamiento de astros en el mercado
La noticia llega en un momento de gran agitación en la NBA. Con LeBron James acercándose a la agencia libre sin restricciones el próximo 30 de junio de 2026, y tras una temporada en la que los Lakers han priorizado la construcción de un núcleo joven alrededor de figuras como Luka Dončić, el máximo anotador de la historia parece estar buscando un entorno competitivo final para cerrar su legendaria carrera.
Expertos de la industria, incluyendo voces autorizadas de ESPN y Heavy Sports, señalan que este interés no es unidireccional. Los Warriors, liderados por su propietario Joe Lacob, llevan años explorando canales para incorporar a James, un movimiento que Draymond Green ha impulsado activamente entre bastidores.
La química olímpica como catalizador
El punto de inflexión para este "interés mutuo" se sitúa en la medalla de oro obtenida por el Team USA en los Juegos Olímpicos de París 2024. La fluidez, el respeto y la eficacia demostrada por la dupla James-Curry en el escenario internacional dejaron una huella profunda en ambos jugadores.
"Ver a LeBron y Steph en el mismo equipo ya no es solo un sueño comercial; es una posibilidad táctica que ambos jugadores han discutido de forma velada", indican analistas del sector. La frase "mismo equipo... equipo ganador", compartida por ambos en redes sociales tras su éxito olímpico, resuena hoy con más fuerza que nunca como una declaración de intenciones para el verano de 2026.
El rompecabezas de los Warriors: Porziņģis, Curry y el hueco para LeBron
La arquitectura salarial de Golden State para la temporada 2026-2027 es compleja, pero no imposible. La reciente incorporación de Kristaps Porziņģis y la declaración de Stephen Curry de que no se retirará pronto, crean un ecosistema de "victoria inmediata" que resulta extremadamente atractivo para James.
Sin embargo, para que este interés mutuo se materialice en un contrato, los Warriors tendrían que realizar ajustes significativos:
-
Gestión del espacio salarial: Con la posible salida de Draymond Green o la reestructuración de otros contratos veteranos.
-
El factor familiar: LeBron ha manifestado su deseo de estar cerca de su familia y sus proyectos en California, lo que coloca a San Francisco como el destino ideal si decide abandonar Los Ángeles pero no el estado.
El impacto en la liga
De concretarse, la unión de James (41) y Curry (38) desafiaría todas las convenciones sobre la edad en el deporte profesional. Sería la culminación de la mayor rivalidad de la década de 2010, transformada en una alianza final por el anillo. Los Warriors no solo adquirirían a un jugador de impacto inmediato, sino que consolidarían una marca global sin rival en el mundo del deporte.
