Fede Valverde ha dejado de lado su faceta más reservada para mostrar su lado más humano y visceral. En una entrevista para el popular podcast Terapia Picante, el centrocampista repasó momentos clave de su carrera, dejando confesiones que han sorprendido tanto por su honestidad como por la crudeza de algunos episodios en el entrenamiento.
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"Pensaba que me iban a echar"
Si hay algo que caracteriza al "charrúa" es su capacidad de golpeo, una virtud que, según reveló, se convirtió en una pesadilla durante sus primeros años en el primer equipo. El uruguayo confesó que sus disparos han causado estragos físicos en sus propios compañeros de portería.
"He lesionado a algún portero. Lesioné a Luca Zidane en el hombro. Me quería morir, pensaba que me iban a echar, lesioné al hijo de Zidane", admitió con total sinceridad.
Sin embargo, también añadió que no fue el único que sufrió lesiones por sus remates potentes, "Algún portero ha tenido lesiones por mis disparos. Salidas de hombros sobre todo. Yo tengo las piernas muy flacas, no sé de dónde saco tantas piernas".
La falta en la final de la Supercopa
Otro de los temas inevitables fue su famosa entrada a Álvaro Morata en la final de la Supercopa de España de 2020. Aquella acción, que le costó la expulsión pero terminó dándole el título al Real Madrid, sigue siendo un tema de debate ético en el fútbol.
"No es una imagen para los niños. En ese momento sentí que me la tenía que jugar por el equipo. A veces se cruzan los cables, pero hice lo que tenía que hacer. Solo pensaba en que el Real Madrid tenía que ganar", afirmó.