Japón derrota 2-1 a Venezuela en Hiroshima en un partido que tiene un desenlace controversial. La Vinotinto busca el desempate en los últimos minutos y encuentra una oportunidad inmejorable desde el punto penal, pero la revisión del VAR cambia el rumbo de la jugada y termina por darle a los locales la posibilidad de tomar ventaja.
Yangel Herrera participa en la recuperación de la pelota y Cásseres toma el protagonismo con una gran acción individual. El mediocampista rompe líneas, supera la presión japonesa y encuentra un espacio para avanzar hacia el área.
La jugada toma velocidad y Venezuela consigue llevar la pelota hasta los últimos metros.
Cásseres continúa la acción y encuentra a Jesús Ramírez dentro del área japonesa. El delantero recibe la pelota, encara y recorta ante la marca de un defensor. Ramírez queda con espacio para buscar el remate, pero Zion Suzuki sale de su arco para intentar cortar la acción.
El guardameta japonés llega al venezolano y existe un contacto que termina con Jesús Ramírez en el césped. El árbitro interpreta la acción como falta y señala el punto penal.
Venezuela parece tener el empate desde los once metros, pero la jugada todavía no termina.
El VAR cambia la decisión
El árbitro recibe el llamado del VAR y revisa la secuencia completa. La revisión no se limita al contacto entre Suzuki y Jesús Ramírez.
Las imágenes llevan la acción varios segundos atrás, hasta el inicio de la jugada dentro del área venezolana. Allí aparece Yangel Herrera en una disputa con Takefusa Kubo. El venezolano pisa al japonés dentro del área y el árbitro determina que existe una infracción previa.
La falta ocurre antes de la recuperación de Cásseres y antes de la acción que termina con Jesús Ramírez dentro del área japonesa. Por ello, después de revisar las imágenes, el árbitro anula el penal que señala a favor de Venezuela.
La decisión cambia por completo: el penal ya no es para la Vinotinto, sino para Japón.
De un penal a favor a uno en contra
En cuestión de segundos, Venezuela pasa de tener una oportunidad inmejorable para empatar a quedar ante una pena máxima en contra. Japón aprovecha la decisión, cobra el penal y encuentra el 2-1 definitivo.
Una misma jugada pasa de parecer el posible empate de Venezuela a convertirse en la acción que termina por sentenciar el partido.