La reina del pop, Britney Spears, ha sorprendido al mundo al vender los derechos de su catálogo musical completo a la editorial independiente Primary Wave en un acuerdo que marca un antes y un después en su carrera y en el mercado global de derechos de autor musical.
Aunque ni la cantante ni la editorial han publicado datos oficiales sobre la transacción, fuentes cercanas y documentos legales consultados por medios internacionales indican que el monto estimado ronda los 200 millones de dólares.
¿Qué incluye el catálogo vendido por Britney Spears?
Spears, de 44 años, firmó el trato el 30 de diciembre de 2025, poniendo fin a la propiedad de los derechos de explotación de sus éxitos más emblemáticos.
El paquete vendido incluye algunas de las canciones más icónicas del pop de finales de los años 90 y principios de los 2000, muchas de las cuales definieron una generación entera.
Entre los temas figuran: “Baby One More Time”, “Oops!... I Did It Again”, “Toxic”, “Gimme More”, “Stronger” y “Womanizer”. Y una larga lista de temas que han generado miles de millones de reproducciones en plataformas digitales alrededor del mundo.
Este catálogo no solo representa valor sentimental para millones de fans, sino también activos llave en mano para sincronizaciones en películas, comerciales y nuevas versiones remasterizadas en servicios de streaming.
Una tendencia clara en el negocio musical
Britney Spears se une a una lista creciente de artistas que han optado por monetizar sus derechos musicales en acuerdos multimillonarios.
Nombres como Justin Bieber, Shakira, Bruce Springsteen, Bob Dylan y Stevie Nicks ya han vendido total o parcialmente sus catálogos, reflejando cómo el valor de estos activos ha explotado en plena era digital y de streaming.
Spears no ha lanzado un álbum desde “Glory” en 2016 ni ha ofrecido conciertos desde 2018, y aunque en redes sociales ha hablado de mantener viva su pasión por la música, este acuerdo podría confirmar que su foco principal ahora está en proyectos personales y familiares.
No obstante, la compañía que adquirió sus derechos puede impulsar el legado de su música con nuevas estrategias, desde reediciones hasta licencias en producciones cinematográficas, asegurando que sus hits sigan vivos para futuras generaciones.