Lo que debía ser un enfrentamiento rutinario de temporada regular se convirtió en un campo de batalla. En una noche marcada por la hostilidad, los Detroit Pistons se llevaron la victoria sobre los Charlotte Hornets, aunque el resultado final quedó en segundo plano tras una violenta pelea en el tercer cuarto que resultó en la expulsión de cuatro jugadores clave.
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El detonante: Duren contra Diabaté
La mecha se encendió cuando quedaban poco más de siete minutos en el tercer periodo. Jalen Duren, pívot de los Pistons, se dirigía con fuerza hacia el aro cuando recibió una falta personal de Moussa Diabaté. Lo que pudo ser una jugada común de baloncesto escaló de inmediato: Duren se giró para encarar a Diabaté y ambos chocaron cabezas en un desafío de miradas que duró apenas segundos antes de que Duren empujara al jugador de los Hornets en el rostro con la mano abierta.
Ese primer empujón desató una reacción en cadena que paralizó el partido durante más de 30 segundos de forcejeos y golpes lanzados.
Lluvia de puños y el factor Bridges
La situación se agravó cuando el veterano de Detroit, Tobias Harris, intentó contener a Diabaté para evitar que la pelea creciera. Sin embargo, en medio del forcejeo, Diabaté logró lanzar un golpe hacia Duren. Fue en ese momento cuando Miles Bridges entró en escena, cargando contra Duren con un puñetazo de zurda que conectó parcialmente.
La respuesta de Duren no se hizo esperar y devolvió el golpe, mientras que desde la banca de los Pistons, Isaiah Stewart —conocido por no rehuir a las confrontaciones— saltó a la duela para encarar a Bridges. Tras una revisión exhaustiva de los oficiales, los árbitros decidieron expulsar a Duren y Stewart por Detroit, y a Diabaté y Bridges por Charlotte.
Un cierre hostil y la furia de Charles Lee
A pesar de jugar sin dos de sus hombres grandes, los Pistons lograron mantener la compostura deportiva. En el momento de la trifulca lideraban 70-62 y supieron cerrar el encuentro con éxito. No obstante, la atmósfera en las gradas y en las bancas seguía siendo eléctrica.
A mediados del último cuarto, los ánimos volvieron a desbordarse cuando el alero de los Hornets, Grant Williams, chocó duramente con Paul Reed de Detroit. Al no marcarse la falta que él esperaba, el entrenador de Charlotte, Charles Lee, explotó contra los árbitros. Lee fue expulsado de inmediato y tuvo que ser sujetado por sus propios asistentes mientras le gritaba a los colegiados, dejando a los Hornets sin timonel en los minutos finales.
Lo que viene: Sanciones en el horizonte
Se espera que la oficina del comisionado de la NBA revise los videos de la pelea durante las próximas horas. Dado el historial de algunos involucrados y la claridad de los golpes lanzados, es casi seguro que habrá suspensiones de varios partidos y multas económicas considerables para los cuatro jugadores expulsados y, posiblemente, una sanción para el coach Lee por su conducta hacia el cuerpo arbitral.