Tras el cierre de la Serie del Caribe Jalisco 2026, el balance deportivo es asombroso. Del 1 al 7 de febrero, el Estadio Panamericano de los Charros, en Zapopan, no solo fue el epicentro del béisbol invernal, sino el escenario de registros que quedarán grabados por décadas en los libros de historia.
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La redención de Benjamín Gil y un lazo familiar
El título de los Charros de Jalisco representó la décima corona para México en el certamen, pero para su mánager, Benjamín Gil, tuvo un sabor especial a redención. Tras haber tropezado en las finales de San Juan 2015 y Mexicali 2025, Gil finalmente alzó el trofeo.
El triunfo tuvo un matiz emocional único: Gil celebró el campeonato junto a su hijo, el infielder Mateo Gil. Esta hazaña emula lo logrado en Miami 1990 por los dominicanos Felipe y Moisés Alou con los Leones del Escogido, marcando apenas la segunda vez que un binomio padre-hijo se corona en el torneo bajo este rol.
El fortín de Zapopan y el dominio local
En una edición atípica que contó con dos representantes de la Liga Arco Mexicana del Pacífico, los Charros se unieron a un selecto grupo de clubes. Se convirtieron en el sexto equipo en la historia en coronarse en su propio estadio, un honor que comparten con leyendas del Caribe como los Alacranes del Almendares, Tigres de Marianao, Tigres del Licey, Leones del Escogido y Venados de Mazatlán.
Hazañas individuales y batazos kilométricos
El madero de Michael Wielansky fue uno de los grandes protagonistas al conectar 14 imparables, igualando el récord histórico de más hits en una sola edición, compartiendo pedestal con figuras de la talla de Roberto Alomar y Emilio Bonifacio.
Por otro lado, la potencia dominicana dejó boquiabiertos a los asistentes. Franchy Cordero despachó el jonrón más largo desde la implementación de métricas digitales, un tablazo de 494 pies ante los Tomateros de Culiacán. Sin embargo, la modernidad también trajo curiosidades reglamentarias: Aderlin Rodríguez y Mateo Gil pasaron a la historia como los primeros jugadores en recibir un tercer strike por la penalidad de solicitar tiempo por segunda vez en un mismo turno.
Una final de récords y el "Corredor Fantasma"
La final de Jalisco 2026 fue inédita por donde se mire. Por primera vez, dos equipos de una misma liga (México) se disputaron el cetro. El encuentro fue un festival ofensivo que impuso marcas de:
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Carreras anotadas por un equipo en una final (11).
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Carreras combinadas (23).
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Hits totales entre ambos clubes (27).
Además, fue la primera final decidida bajo la Regla del Corredor Fantasma, añadiendo un dramatismo extra a la coronación mexicana. En el plano individual de ese último juego, Víctor Mendoza hizo historia al ser el primer pelotero en conectar dos cuadrangulares en una final, mientras que Connor Hollis igualó la marca de cuatro hits en un juego por el título, alcanzada previamente por Henry Urrutia en 2022.