Kylian Mbappé en la rueda de prensa previo al Real Madrid vs Inter de Milan por Champions League. Un encuentro con máxima difusión por ser el debut del equipo más ganador de la competición. En ese contexto, el francés retiró una botella de Gatorade de su plano, creando controversia.
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Este tipo de acciones no constituyen un capricho aislado, sino que forman parte de una tendencia global. La misma consta de el resguardo de la imagen de las superestrellas de diferentes deportes globales, para evitar asociarse con bebidas azucaradas, alcohol o comida rápida.
Precedentes históricos como el icónico 'Crampgate' de LeBron James; o el célebre desplome bursátil provocado por Cristiano Ronaldo al apartar botellas de Coca-Cola evidencian el choque frontal entre los lucrativos contratos de los torneos y los imperios individuales de los atletas.
La postura inflexible del atacante del Real Madrid confirma que las grandes figuras del balompié contemporáneo controlan no solamente su rendimiento sobre el césped, sino también los espacios publicitarios y los encuadres de televisión que millones de personas consumen a diario.
Kylian Mbappé y su política de imagen
Lo visto hoy en la sala de prensa no es una sorpresa a quienes conocen la trayectoria de Kylian Mbappé. Mantiene una política inquebrantable de no asociar su imagen corporativa a: bebidas azucaradas, alcohol, casas de apuestas o cadenas de comida rápida.
Durante la Copa del Mundo de Qatar celebrada en el año 2022, el atacante francés ejecutó un boicot sistemático contra la Budweiser (cervecera) marca oficial del torneo, posando de manera repetida frente a los medios fotográficos ocultando deliberadamente el logotipo del patrocinador.
Siguiendo esa misma línea estricta de protección publicitaria en su etapa con el club blanco, la bebida hidratante Gatorade se ha convertido en la última víctima del astro galo al ser retirada del plano principal durante su comparecencia oficial ante la prensa.