Lo que parecía una constante inamovible en el universo de la NBA ha llegado a su fin. Tras ser descartado para el encuentro del pasado martes, LeBron James ha quedado oficialmente fuera de la contienda para integrar los equipos All-NBA de esta temporada. Con esto, se rompe una racha sin precedentes de 21 selecciones consecutivas, la más larga en la historia de la liga.
El muro de los 65 partidos
La exclusión de James no responde necesariamente a una baja en su nivel de juego (el cual sigue desafiando las leyes del tiempo) sino al cumplimiento estricto del nuevo convenio colectivo (CBA). Bajo estas reglas, un jugador debe disputar al menos 65 partidos para ser elegible a los premios de final de temporada. Al ser descartado por el cuerpo médico de los Lakers, el Rey ya no puede alcanzar dicha cifra.
Para dimensionar lo que significa esta racha, basta observar el desglose de sus 21 selecciones previas:
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13 veces en el Primer Equipo (All-NBA 1st Team)
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4 veces en el Segundo Equipo (All-NBA 2nd Team)
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4 veces en el Tercer Equipo (All-NBA 3rd Team)
La magnitud de su consistencia es tal que una estadística hoy se vuelve viral: LeBron tiene más selecciones All-NBA (21) que las temporadas totales jugadas por casi el 99% de los jugadores que han pasado por la liga. De hecho, solo seis jugadores en toda la historia han logrado mantenerse activos más tiempo de lo que LeBron ha pasado siendo uno de los 15 mejores jugadores del mundo.
Esta noticia genera un vacío extraño en las boletas de votación. Desde su debut en el quinteto ideal en la temporada 2004-2005, el nombre de LeBron James había sido una presencia garantizada.
Si bien este "adiós" a los premios individuales de esta temporada es producto de las lesiones y las nuevas normativas, abre el debate sobre el relevo generacional definitivo en la liga. Mientras los Lakers luchan por su posición en la postemporada, el mundo del deporte se detiene un momento para reconocer que, incluso para los reyes, el tiempo y las reglas terminan por pasar factura.