La verdadera pasión hípica reside en el recuerdo de las grandes gestas. Más allá del triunfo inmediato, existen carreras que la afición evoca con afecto por la nobleza de sus protagonistas y el carisma de sus jinetes. Son estos ídolos quienes, a través de sus victorias, transformaron la disciplina en un legado histórico para Venezuela.
NOTAS RELACIONADAS
Es por está razón que corría año 1998 y en el majestuoso hipódromo La Rinconada se disputó una de las selectivas que formó parte del calendario hípico y hablar de este evento es rememorar los grandes ejemplares que triunfaron y dejaron una huella imborrable en la arena caraqueña.
Se trata del Clásico Internacional Copa de Oro Asoprorin (GI) (Asociación de Propietarios de La Rinconada) y en ese mismo 98 se realizó su edición 18 para ejemplares de tres y más años, en distancia de 2.400 metros, a la altura de la cuarta válida para el juego del 5y6 Nacional.
Nómina histórica: Yunta (Jinete-Entrenador) Ejemplares La Rinconada Datos Hípicos
La jerarquía de los corredores y el nivel de las duplas entre jinetes y preparadores constituyeron los puntos de mayor interés en este evento selectivo.
La lista de jinetes presentes en aquella época incluyó a figuras de la talla de Juan Vicente Tovar, Douglas Valiente, Ángel Alciro Castillo, Richard Bracho, Roger Rengifo, Emisael Jaramillo, José Javier "J.J." Zerpa, entre otros.
Estos fustas destacados asumieron las conducciones de una generación de purasangres inolvidables. Entre los nombres que brillaron en la pista resaltaban: Encaletao, El Gran Sol, Montezuma, Scott Gordon, Domingos, Jib Dancer, Cantoreal, entre otros.
La victoria en dicho cotejo selectivo correspondió a El Gran Sol, bajo la conducción magistral del recordado "Jet", Douglas Valiente, y entrenado por Don César Cachazo defendió con los colores del Stud Ler Lars. El crono oficial registró 151.3 para el exigente trayecto de los 2.400 metros.
Por su parte Scott Gordon arribó en el segundo, Auyantepui para el tercero, luego en el cuarto Cantoreal y cerró la pizarra Jib Dancer. Montezuma que fue conducido por Ángel Alciro Castillo llegó en el sexto puesto.
Fue la tercera vez de manera consecutiva que El Gran Sol y con apenas seis años edad conquistó el preciado clásico.
La nostalgia marcó el ritmo de una jornada histórica en el hipismo nacional, pues miles de aficionados desbordaron las instalaciones del óvalo caraqueño, desde las tribunas hasta los sectores populares de la pista.
El público presenció un evento único donde el júbilo y la emoción brotaron de forma natural, entre gritos de victoria y llantos de felicidad sellaron una tarde donde la pasión hípica unió a todas las generaciones.
