En el universo del hipismo, los focos suelen posarse sobre los jinetes y entrenadores tras cada victoria. Sin embargo, existen figuras esenciales que operan en la sombra de las caballerizas y cuya labor resulta determinante para el rendimiento de los purasangre.
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Recientemente, durante las reuniones 17 y 18 en La Rinconada, dos yeguas bajo la tutela del joven preparador Humberto Correia Jr. alcanzaron lo más alto del podio, y ambas comparten un mismo protector en la cuadra: el caballerizo Hugo Rozo.
La racha ganadora inició con Latina Parts. Bajo la conducción de Jhonathan Aray, la castaña de tres años recuperó la senda del triunfo en una prueba especial para ejemplares nacionales e importados. Con un registro de 86 exactos para el recorrido, la potra demostró que está de vuelta y proyecta su camino hacia la Triple Corona de yeguas que iniciará en junio.
La alegría se extendió a la jornada dominical con la imponente actuación de la hija de King Seraf, Princesa Fina, quien ratificó su clase al derrotar a los machos en la Copa "Negreso" sobre una distancia de 1.400 metros.
Medio siglo de pasión y oficio: La Rinconada
Más allá de los festejos del Stud "Bou Stable" y del equipo técnico, el equipo de Meridiano Web conversó este jueves con Hugo Rozo, el hombre responsable del cuidado diario de estas dos corredoras. Con una trayectoria de 50 años dentro del Instituto Nacional de Hipódromos, Rozo es una institución viviente dentro de los establos.
"Agradezco la confianza que el señor Humberto Correia y su hijo, Humbertico, depositaron en mí para cuidar a estos ejemplares. Especialmente a Princesa Fina, una yegua que hace todo bien. Espero que Latina siga su ejemplo", comentó el experimentado trabajador. Al describir la personalidad de sus pupilas, Rozo destacó el contraste entre ambas: "Princesa es muy relajada, incluso en su forma de correr. Latina, por el contrario, es más fuerte y agresiva, pero es propio de su juventud; poco a poco encontrará su ritmo".
Los caballos: un motor de vida
La hoja de vida de Hugo Rozo incluye nombres históricos de la hípica venezolana. Bajo su responsabilidad han estado ganadores clásicos de la talla de Mirzleen, Landrea y Stage Door Ed. A pesar de su vasta experiencia, la emoción del triunfo no desaparece. "Una carrera común da mucha satisfacción, pero ganar selectivas, aunque ya me resulta un proceso familiar por los años, nunca deja de ser emocionante", confesó.
Para este veterano de la hípica, el vínculo con los caballos trasciende lo laboral. Al ser consultado sobre qué significan estos animales para él, su respuesta fue contundente:
"Son mi vida. Me lo han dado todo. Gracias a ellos tengo mi casa y saqué adelante a mis hijos y a mi familia. Ellos son lo principal para mí".
Desde la redacción de Meridiano Web, extendemos un reconocimiento a estos protagonistas silenciosos. El equipo de cuadra, los propietarios y el entrenamiento celebran hoy no solo la velocidad de Latina Parts y Princesa Fina, sino la dedicación de manos expertas como las de Hugo Rozo, piezas fundamentales en el engranaje del deporte de los reyes.