La victoria de Venezuela por 4-1 ante Trinidad y Tobago en las FIFA Series 2026 dejó sensaciones positivas en el marcador, pero también abrió el debate sobre las nuevas piezas del esquema de Oswaldo Vizcarrondo.
NOTAS RELACIONADAS
Entre las novedades, el nombre de Keiber Lamadrid acaparó todas las miradas al saltar al campo en el once inicial. El joven extremo del West Ham, cuya convocatoria ya había generado expectativas, asumió un rol atípico en la primera mitad.
Lejos de la banda donde suele explotar su velocidad, actuó como segunda punta, acompañando a Alejandro Marqués en el frente de ataque.
Inicio complicado
A pesar de la abultada victoria final, el funcionamiento colectivo de la selección no fue fluido durante gran parte del encuentro.
Esta falta de comodidad general afectó directamente el rendimiento de Keiber Lamadrid, quien se vio obligado a buscar el balón en zonas congestionadas.
El juvenil intentó desequilibrar por carriles internos, buscando asociarse y romper líneas mediante su técnica individual. Desafortunadamente, no logró sacar ventajas significativas frente a una defensa trinitense que supo cerrar los espacios por dentro.
Debe tener más continuidad
En total completó 62 minutos en cancha. Tras un desgaste físico importante y ante la necesidad de refrescar la zona creativa, fue sustituido por Telasco Segovia, quien dio otro aire al equipo en el tramo final.
La actuación de Lamadrid por este amistoso se define como una prueba táctica valiosa. Si bien su brillo fue intermitente debido al desorden estructural del equipo en ciertos tramos, su titularidad confirma que el cuerpo técnico lo tiene muy en cuenta para el recambio generacional de cara al próximo ciclo.
