22 semanas y tres días. Ese fue el tiempo que duró Cordelia en el vientre de la actriz venezolana Daniela Alvarado. En una reciente entrevista, la artista dejó brotar sus sentimientos para hablar de lo duro que representa para su vida la muerte de su hija, y de cómo su salud de vio comprometida por varias semanas.
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El hallazgo: cinco años de espera
En una entrevista con Luis Olavarrieta, la hija de los actores Carmen Julia Álvarez y Daniel Alvarado, contó que conoció del embarazo de Cordelia por un retraso en su período, el cual pensó solo era un dolor de estomago que presentaba, ya que tenía cinco años tratando de quedar encinta.
Sin embargo, tras varios ecos y pruebas, salió positivo de que estaba embarazada. Daniela tomó la noticia con un ataque de pánico, por todo el tiempo esperando y soñando con ese momento.
“Yo no quería decirle a nadie, incluso esperé hasta doce semanas para contárselo a mi mamá. Me sentía muy mal, pero a la vez muy feliz, tenía una hija mayor Olivia, y ahora estaba esperando a mi segunda hija”, comentó.
Complicaciones y señalamientos de negligencia
Tras la noticia que tenía a los esposos muy emocionados, llegaron momentos complicados como sangrados en la placenta de Daniela, presentando manchados y dolores constantes.
La artista admitió que vivió una “negligencia médica” por parte del especialista que la estaba ayudando con el proceso de ser madre.
“Yo considero que si él (Doctor) era un especialista en fertilidad, debió haberme referido a un ginecobstetra. Espero no verlo más nunca en mi vida”, comentó.
Al quinto mes Daniela comenzó con dolores muy fuertes, al presentar una crisis de contracciones que la llevó a una hospitalización de urgencia que se extendió por tres semanas.
“Fue muy duro aprendí palabras como sulfato de magnesio para las contracciones, tenía cuatro vías y muchas contracciones, demasiadas. El cuello de mi útero se fue acortando y había que realizar algo para que la bebé no saliera”, comentó.
El desenlace: "Ella nació y murió"
El actor José Manuel Suárez, contó que durante todo el momento Daniela siempre mostró con una gran fuerza y fe de que todo estaría bien y podría tener a su pequeña.
El 22 de febrero con 22 semanas y tres días, Alvarado entró a quirófano, donde la pequeña Cordelia nació, respiró y murió a los pocos minutos.
“Me quedé dormida y, cuando desperté, mi hija ya no estaba. Mi hija salió de mi cuerpo sin hacerme daño. Yo no perdí una hija; ella nació y murió”, finalizó la conversación con lágrimas.