Nota de Nelson Contreras S.| @nelsoncon2020
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Cuando los historiadores se refieran de ahora en adelante a las Grandes Ligas tienen que apelar necesariamente a una frase que sirve para marcar épocas, es decir “el antes y un después del beisbol con Shohei Ohtani”.
Y es así porque, sencillamente, el pelotero de las dos vías ha cambiado la historia de este deporte con sus magistrales actuaciones, tanto como potente toletero y como lanzador de jerarquía, para muchos el mejor de las Grandes Ligas.
Al llegar la temporada 2026 y luego de tres meses de acción, el japonés sigue con el mismo brillo de temporadas anteriores, solo que ahora el pitcheo parece ser ahora su arma principal.
El Cy Young en la mira
Una prueba de su capacidad en la lomita la evidenció el pasado miércoles 27 de mayo contra los Rockies de Colorado, equipo al que le lanzó seis episodios sin permitirles imparables, aunque sí una carrera para demostrar que esta campaña va por su primer premio Cy Young que se le otorga al mejor lanzador, en este caso de la Liga Nacional por jugar con los Dodgers de Los Ángeles.
Pero esa noche volvió a mostrar su poder con el bate. Su estacazo era solo una muestra de su rendimiento, tanto de lanzador y como bateador insigne.
Si los Dodgers tenían alguna duda sobre permitir que Ohtani cumpliera con su rol completo de dos vías apenas una noche después de recibir un pelotazo en la mano derecha, él se encargó de disiparla rápidamente con su jonrón abriendo el juego por segunda apertura consecutiva como pitcher.
Así se convirtió en el único lanzador en la historia de Grandes Ligas que ha conectado un cuadrangular abriendo un encuentro.
El leñazo se le pegó a su compatriota Tomoyuki Sugano. Fue el 21er enfrentamiento entre lanzadores abridores nacidos en Japón en la historia de MLB, incluyendo la postemporada.
