Lo que comenzó como una racha negativa se ha transformado oficialmente en una crisis institucional. Tras su última caída, los Sacramento Kings han alcanzado la fatídica cifra de 14 derrotas consecutivas, igualando el récord histórico de la franquicia y encendiendo todas las alarmas en el Golden 1 Center.
Para encontrar un bache de esta magnitud, hay que retroceder más de medio siglo. La última vez que esta organización encadenó 14 tropiezos fue en la temporada 1971-72. En aquel entonces, el equipo ni siquiera residía en California; eran los Cincinnati Royals.
Desde aquel invierno de 1971, la franquicia pasó por Kansas City antes de establecerse en Sacramento en 1985, superando décadas de altibajos, pero nunca volviendo a caer en un pozo tan profundo como el actual. Más de 50 años después, la historia se repite de la forma más cruel para una afición que recientemente había recuperado la ilusión.
Las claves del desplome
La estrepitosa caída de los Kings se debe a una tormenta perfecta de factores que han desmantelado la identidad del equipo:
-
Fragilidad defensiva: Durante esta racha, Sacramento ha permitido una media de 124 puntos por encuentro, siendo la peor defensa de la liga en el último mes.
-
El vacío de liderazgo: La salida de De’Aaron Fox hacia San Antonio ha dejado un hueco en el clutch que ningún jugador ha logrado llenar, perdiendo hasta siete de estos 14 partidos por un margen menor a cinco puntos.
-
Inestabilidad en el banquillo: Los rumores sobre la continuidad del cuerpo técnico han mermado la moral de un vestuario que luce desconectado en los tramos decisivos.
Un futuro incierto
El próximo partido será decisivo: una nueva derrota establecería un nuevo récord (15 caídas consecutivas), convirtiendo a la actual plantilla en la peor racha de toda la historia de la organización.
La gerencia se enfrenta ahora a una presión asfixiante. Con el cierre de mercado cerca, el equipo deberá decidir si realiza cambios estructurales inmediatos o si acepta que esta temporada pasará a la historia, lamentablemente, por las razones equivocadas.