Los Chicago Bears siguen firmes en su cronograma para definir la sede de su nuevo estadio. Esta decisión se mantiene inquebrantable a pesar del futuro incierto de una propuesta legislativa en Illinois. Dicha medida buscaba otorgar incentivos fiscales clave para construir su nueva casa en el estado.
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A primera hora del lunes, el Senado de Illinois aprobó un proyecto de ley crucial. Este habría permitido a Arlington Heights y Chicago crear autoridades locales para estadios y evitar ciertos impuestos a la propiedad. Sin embargo, la propuesta se estancó rápidamente. La Cámara de Representantes levantó su sesión de primavera sin debatir la iniciativa, dejando el panorama económico en suspenso.
La recta final de la evaluación
Actualmente, la gerencia del equipo está ultimando la evaluación de sus dos emplazamientos finalistas. Las opciones definitivas se reducen a Arlington Heights, en Illinois, y la ciudad de Hammond, en Indiana.
La directiva de la franquicia confirmó que la decisión final se anunciará a finales de la primavera o principios del verano. "Les informaremos cuando tengamos una decisión que compartir", detallaron en un breve comunicado.
Un proceso lleno de giros inesperados
El reciente estancamiento en la sesión legislativa de Illinois es solo un capítulo más en esta compleja historia. El camino para construir el nuevo hogar de esta franquicia fundadora de la NFL ha sido largo y sumamente laborioso.
Todo comenzó en septiembre de 2021, cuando anunciaron un acuerdo de compra en Arlington Heights. Esta adquisición de 326 acres de terreno, valorada en 197 millones de dólares, se concretó finalmente en 2023.
Para septiembre de 2022, el equipo presentó un megaproyecto espectacular de casi 5 mil millones de dólares. El plan incluía un estadio techado con capacidad para albergar el Super Bowl y un enorme distrito de entretenimiento permanente.
Cambios de dirección y el factor Indiana
Con la llegada de Kevin Warren como presidente en enero de 2023, la atención giró temporalmente hacia Chicago. Se propuso transformar el Museum Campus junto al Soldier Field, recibiendo apoyo del alcalde, pero dudas del gobernador JB Pritzker.
En mayo de 2025, la franquicia cambió de rumbo nuevamente y reportó "avances significativos" en Arlington Heights. No obstante, las dificultades para asegurar hasta 855 millones en fondos públicos para infraestructura abrieron nuevas puertas.
Los Bears comenzaron a explorar seriamente el noroeste de Indiana, encontrando una recepción muy cálida. El gobernador Mike Braun y los legisladores locales no tardaron en mostrar un gran entusiasmo por atraer al equipo.
La decisión histórica que se avecina
En febrero de este año, Indiana dio un paso al frente para facilitar la mudanza. Un comité de la Cámara de Representantes estatal aprobó la creación de la Autoridad del Estadio del Noroeste de Indiana.
Este movimiento permitió a la directiva de los Bears agilizar los estudios de viabilidad. Actualmente se enfocan en los terrenos ubicados cerca de Wolf Lake, en la localidad de Hammond.
El pasado 21 de mayo, la organización confirmó que Hammond y Arlington Heights son las únicas sedes en la contienda. Pese a esto, algunos legisladores de Illinois mantienen la esperanza de lograr un acuerdo de última hora para Chicago.
Cualquier mudanza fuera de Illinois representaría un hito sin precedentes para la icónica organización. Los Bears han jugado en este estado desde su fundación en 1920, cuando nacieron como los Decatur Staleys.
Curiosamente, la franquicia nunca ha sido dueña de su propio estadio en más de un siglo de existencia. Desde que llegaron a Chicago en 1921, alquilaron el legendario Wrigley Field hasta 1970 y, posteriormente, el Soldier Field.
