Francisco Lindor parece estar ganándole la carrera al reloj. El campocorto estrella de los Mets de Nueva York, quien se sometió a una cirugía hace apenas dos semanas para reparar una reacción por estrés en el hueso ganchoso de su muñeca izquierda, tiene un objetivo claro entre ceja y ceja: estar presente en el lineup del Día Inaugural.
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El reporte médico: a un paso del impacto
Este miércoles, el mánager de los Mets, Carlos Mendoza, trajo noticias alentadoras desde el campamento de primavera. Según el estratega, el cinco veces All-Star está a solo unos días de recibir el alta médica definitiva para comenzar con actividades de impacto.
Aunque Lindor aún no ha realizado prácticas de bateo ni ha fildeado roletazos desde la intervención, se ha mantenido integrado al equipo y participando en los entrenamientos físicos de baja intensidad.
Originalmente, el equipo médico de Nueva York proyectó un tiempo de recuperación de seis semanas. Si Lindor recibe luz verde esta semana, el cronograma encajaría perfectamente para que el puertorriqueño esté listo para el inicio de la temporada regular.
El pilar de una alineación en transformación
La urgencia por tener a Lindor sano no es casualidad. En las últimas dos campañas, el boricua ha sido el corazón y la columna vertebral de Queens. Sus números hablan por sí solos: desde el inicio de 2024, ha disputado 312 partidos, promediando .270 con 64 jonrones, 60 bases robadas y una impresionante efectividad de 133 en wRC+. Su fWAR de 14.0 lo consolida como el sexto mejor jugador de todo el béisbol en ese periodo.
Su presencia es más vital que nunca tras una temporada baja de muchos movimientos. Con las salidas de referentes como Pete Alonso y Brandon Nimmo, los Mets han renovado su rostro con las llegadas de Bo Bichette, Marcus Semien, Luis Robert Jr. y Jorge Polanco.
Sin embargo, existe cierta incertidumbre sobre si veteranos como Semien o el talentoso pero propenso a lesiones Robert Jr. podrán mantener el nivel de años anteriores. En este nuevo ecosistema, la dupla de Lindor y Juan Soto será el motor que determine si los Mets pueden redimirse tras quedar fuera de la postemporada en 2025.
¿Qué es el hueso ganchoso y por qué es el "enemigo" del bateador?
El hueso ganchoso es una pieza pequeña situada en la muñeca, justo en la base del dedo meñique. Su característica principal es una protuberancia llamada "gancho" que sobresale hacia la palma de la mano. Debido a la forma en que los jugadores de béisbol sujetan el bate, este hueso recibe un estrés constante y un impacto directo en cada swing, lo que lo hace sumamente susceptible a fracturas o reacciones por estrés.
Una plaga en las Grandes Ligas
Curiosamente, Lindor no es el único pez gordo de la MLB que ha lidiado con esta lesión en esta pretemporada. El fenómeno de los Diamondbacks, Corbin Carroll, y la joven promesa de los Orioles, Jackson Holliday, también pasaron por el quirófano recientemente por el mismo motivo.
Aunque la recuperación suele oscilar entre las cuatro y ocho semanas, la velocidad con la que Lindor está superando las etapas iniciales sugiere que los aficionados de los Mets podrían verlo defendiendo las paradas cortas mucho antes de lo que dictaban los pronósticos más conservadores.
