El primera base de los Gigantes de San Francisco, Rafael Devers, rompió el silencio tras su reciente polémica. El pasado domingo, el jugador intentó evitar que un corredor emergente lo reemplazara en el diamante. Ahora, el pelotero busca aclarar los hechos y explicar los motivos reales de su reacción.
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Un simple malentendido
Antes del encuentro del martes, Devers aseguró haberse disculpado personalmente con el mánager Tony Vitello. El pelotero dejó muy claro que en ningún momento tuvo la intención de faltarle el respeto a su dirigente. Según explicó, desde el terreno solo intentaba indicar que su dolor en el isquiotibial ya había desaparecido.
"Fue un malentendido", afirmó el jugador a los medios a través de su traductor oficial. "Días antes le comenté sobre una molestia en la pierna, y creí que me sacaba por eso. Solo quería decirle que me sentía bien", detalló el beisbolista para justificar su comportamiento.
Críticas hacia la prensa
El confuso incidente ocurrió en la novena entrada, cuando Devers intentó frenar al emergente Jonah Cox. Como el cambio ya había sido anunciado oficialmente, el primera base no tuvo más opción que retirarse. Tras reflexionar sobre su actuar, admitió que pedir perdón al cuerpo técnico "fue lo correcto".
A pesar de asumir su error ante el mánager, el jugador de 29 años no dudó en señalar a los medios. Devers acusó a la prensa deportiva de sensacionalizar un evento que él consideraba completamente irrelevante. Para el pelotero, la situación se exageró de manera desproporcionada solo para generar polémica.
El respaldo de Buster Posey
Este altercado suma tensión a una temporada sumamente difícil para la escuadra de San Francisco. El equipo registra una marca negativa de 31-46, poseyendo una de las peores ofensivas de toda la liga. Aunque Devers lidera las Mayores con 23 dobles, su porcentaje de embasarse refleja un claro declive.
Buster Posey, presidente de operaciones de béisbol, indicó que pronto conversará en privado con el bateador. Sin embargo, aprovechó la oportunidad para respaldar firmemente al mánager Vitello. "Tony tiene el control del vestuario y el respeto de todos", aseguró el directivo para calmar las aguas.
Vuelta a la normalidad
Vitello también decidió minimizar la controversia para evitar más distracciones perjudiciales en el equipo. "Íbamos a tener que hablar, pero fue una gran charla; ya no es un problema", declaró el estratega. Con esto, dejó claro que la relación profesional con su jugador estrella se mantiene totalmente intacta.
Como prueba de esa reconciliación, el mánager ratificó su plena confianza en el talento de Devers. El jugador fue incluido en la alineación titular del martes frente a los Atléticos. Devers retomará su posición habitual en primera base y bateará cuarto en el Oracle Park.