Aunque su retorno a la alineación titular no ocurrirá de la noche a la mañana, la escena que se vivió en el Citi Field inyectó una dosis de esperanza a los Mets de Nueva York. Fue un valioso destello de luz en medio de una temporada sumamente complicada.
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El campocorto estrella Francisco Lindor, fuera de acción desde el pasado 22 de abril debido a una distensión en la pantorrilla izquierda, saltó al terreno de juego. Al pelotero boricua se le vio realizando tiros y fildeando roletazos de rodillas sobre el césped.
El mánager venezolano Carlos Mendoza confirmó que Lindor ya recibió el alta médica para retomar de forma paulatina las actividades de béisbol, lo que incluye correr, batear en las jaulas y fildear con mayor intensidad.
Cautela con el capitán de la organización
A pesar del notable progreso del jugador puertorriqueño, quien se lesionó originalmente corriendo las bases, el cuerpo técnico prefiere mantener los pies sobre la tierra y no apresurar los tiempos para evitar una recaída.
"Todavía tiene que cumplir con muchos requisitos", advirtió Mendoza antes de la derrota de los Mets por 7-2 ante los Rojos de Cincinnati. El timonel dejó claro que aún resulta sumamente complicado establecer una fecha exacta para su regreso al roster activo.
Sin embargo, para una franquicia que marcha con un adverso récord de 22-32 en el frío sótano de la División Este de la Liga Nacional, ver a su jugador franquicia uniformado y en movimiento representa un bálsamo necesario.
Lindor no es la única pieza que da señales de vida en el campamento neoyorquino.
