El presidente y director ejecutivo de los Boston Red Sox, Sam Kennedy, fue tajante. Durante una entrevista este jueves, no ocultó su descontento con la actual campaña de 2026. En su participación en "The Greg Hill Show", Kennedy calificó los últimos meses como inaceptables. Admitió sin rodeos que la situación actual del equipo es vergonzosa y profundamente frustrante para todos.
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Lejos de intentar maquillar la dura realidad, el directivo reconoció que el desempeño ha sido terrible. Esto duele aún más en la organización al recordar las altas expectativas que se trazaron tras la temporada anterior.
Crisis en el terreno de juego
Los fríos números respaldan el malestar general de la directiva y la afición de esta histórica franquicia. Antes de la jornada del jueves, Boston ocupaba el sótano de la División Este de la Liga Americana.
Con un récord negativo de 27-39, el equipo atraviesa una sequía ofensiva sumamente preocupante. Actualmente, figuran como una de las escuadras con menor producción de carreras en toda la MLB.
Esta crisis obligó a la gerencia a tomar decisiones drásticas en el banquillo hace algunas semanas. El mánager Alex Cora y gran parte de su cuerpo técnico fueron destituidos de sus cargos de forma definitiva.
Aunque bajo el mando del nuevo entrenador, Chad Tracy, el equipo ha mostrado ciertos destellos de mejoría, la reacción no es suficiente. Mantienen una marca perdedora de 17-22 desde que asumió las riendas.
Responsabilidad compartida
A pesar del terrible momento deportivo, Kennedy evitó señalar a un solo culpable por el fracaso. Aseguró que la falta de éxito es un problema colectivo y que la organización entera debe asumir su parte.
"Es responsabilidad de todos. Tenemos que mejorar y trabajar en conjunto", enfatizó el alto ejecutivo. Dejó claro que tanto jugadores como directivos deben elevar su nivel competitivo de manera urgente.
La cúpula y la afición exigen respuestas
El descontento escala hasta las más altas esferas del grupo propietario de la novena de Boston. Figuras clave como John Henry, Tom Werner y Craig Breslow comparten la enorme frustración de Kennedy.
El presidente del equipo también empatizó con la apasionada afición que llena las gradas del Fenway Park. Reconoció abiertamente que los seguidores tienen todo el derecho de estar furiosos por los recientes resultados.
"Hemos visto una falta de rendimiento y demasiadas inconsistencias", concluyó Kennedy con firmeza. La directiva sabe perfectamente que no están donde esperaban y dan la cara ante esta dura realidad.
