La temporada de los Medias Rojas de Boston, que ya de por sí era complicada, ahora ha recibido un golpe devastador que cambia por completo el panorama del equipo. Garrett Crochet, el lanzador zurdo de 26 años y pieza fundamental de la rotación, ofreció declaraciones preocupantes al diario Boston Globe sobre la gravedad de su lesión en el dorsal ancho, sufrida a finales de mayo. Lo que inicialmente se reportó como una dolencia menor, ha escalado a un escenario de total incertidumbre.
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El diagnóstico inicial queda superado por la realidad
Las primeras evaluaciones médicas y los estudios de imagen preliminares apuntaban a una distensión de grado bajo. Sin embargo, el propio Crochet admitió que la situación es mucho más grave de lo que pensaban originalmente. El lanzador confesó públicamente que no tiene idea de cuándo recibirá la autorización médica para iniciar un progreso de pitcheos, lo que descarta cualquier retorno inmediato a la actividad de Grandes Ligas.
Sin fecha de regreso para el as de la rotación
Esta falta de un cronograma claro detiene por completo la rehabilitación de Crochet. Para un lanzador de su potencia, las lesiones en el músculo dorsal ancho requieren un cuidado extremo, ya que forzar el regreso puede provocar una recaída crónica. La gerencia de Boston y el cuerpo médico han optado por la cautela, pero el impacto de su ausencia prolongada ya se siente en la interna de la organización.