El campocorto estelar de los Astros de Houston, Carlos Correa, confirmó este miércoles que su participación en la actual campaña ha llegado a su fin. El pelotero boricua se someterá a una intervención quirúrgica para reparar una rotura de tendón en su tobillo izquierdo, una noticia que deja un vacío profundo en el esquema del equipo texano.
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Según las estimaciones médicas iniciales compartidas por el propio jugador, el proceso de rehabilitación y recuperación total se extenderá entre seis y ocho meses, lo que descarta cualquier posibilidad de un regreso temprano para la postemporada.
Un accidente fortuito en la jaula de bateo
El incidente que marcó el final de su temporada ocurrió el pasado martes, momentos antes del enfrentamiento contra los Dodgers de Los Ángeles. Mientras realizaba su rutina habitual en la jaula de bateo, Correa sufrió la lesión que él mismo describió como un momento aterrador.
"Sentí un fuerte chasquido, caí al suelo de inmediato y luego fui incapaz de apoyar el pie", relató el jugador a la prensa. Tras ser retirado de la alineación de emergencia, los exámenes especializados confirmaron la gravedad del daño tendinoso.
El fantasma de los tobillos y su historial contractual
A sus 31 años, esta lesión reabre el debate sobre la durabilidad física del torpedero, quien ha protagonizado algunos de los episodios contractuales más inusuales de la historia reciente de la MLB. Cabe recordar que en diciembre de 2022, un acuerdo de 350 millones de dólares con los Gigantes de San Francisco se desplomó debido a dudas en los exámenes médicos sobre su tobillo derecho. Una situación similar ocurrió poco después con los Mets de Nueva York, quienes retiraron una oferta de 315 millones.
Tras un paso por los Mellizos de Minnesota, Correa regresó a Houston —la ciudad donde vivió sus mejores años y ganó la Serie Mundial de 2017— mediante un traspaso en la fecha límite de la temporada pasada. Irónicamente, tras años de escrutinio sobre su tobillo derecho, ha sido el izquierdo el que finalmente lo ha obligado a detenerse.
Un hospital llamado Houston
La baja de Correa llega en el peor momento posible para los Astros. El equipo atraviesa un inicio de temporada sumamente complicado, con un récord negativo de 15-22 que los mantiene alejados de los primeros puestos.
La ausencia del boricua, quien acumulaba tres cuadrangulares y un OPS de .787 en 32 encuentros, se suma a una lista de lesionados que parece no tener fin. Con bajas sensibles como las de Jeremy Peña, Josh Hader, Yainer Díaz, Hunter Brown, Tatsuya Imai, Cristian Javier y Ronel Blanco, la organización de Houston se enfrenta al reto logístico y deportivo más grande de los últimos años para intentar rescatar la temporada.