Kawhi Leonard quiere pasar la página de forma definitiva. Durante el día de medios de los Toronto Raptors, la estrella dejó claro que busca enterrar el escándalo de elusión del límite salarial que manchó su regreso. Sin embargo, nuevas e incómodas revelaciones mediáticas sugieren que el fantasma de las finanzas ilícitas aún lo persigue muy de cerca en la pista.
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El fantasma del podcast
El martes, el podcast de investigación "Pablo Torre Finds Out" avivó el fuego con un nuevo y explosivo episodio. Anteriormente, este programa había destapado acuerdos publicitarios ficticios facilitados por Los Ángeles Clippers. Esta vez, la investigación del periodista fue mucho más allá.
El segmento reveló un caso donde el siete veces All-Star cobró al menos 672.000 dólares de Boingo Wireless. Este lucrativo y cuestionable pago se dio por una simple reunión de una hora con los Marines de Estados Unidos. Una cifra desproporcionada que levantó serias sospechas en el entorno.
Indiferencia ante las críticas
El miércoles, en el segundo día de entrenamiento de los Raptors, la prensa no tardó en cuestionarlo. Leonard se mostró cortante y aseguró no estar siguiendo el famoso podcast.
"No le presto atención ni sé qué pensar. Simplemente no me entretiene", afirmó el alero frente a los micrófonos. "La NBA y la asociación de jugadores ya hicieron su trabajo", sentenció con frialdad.
Su postura es clara: para él, el tema está completamente cerrado. Leonard insistió en que desconoce de qué hablan y se desmarca de las nuevas acusaciones.
Consecuencias millonarias
El castigo inicial por esta trama de ingresos ilícitos fue verdaderamente monumental. A la franquicia le costó cinco futuras selecciones de primera ronda y una multa de 30 millones. Por su parte, el jugador tuvo que desembolsar 700.000 dólares.
Además, su tío y exasesor comercial, Dennis Robertson, fue expulsado de la liga. No podrá hacer negocios relacionados con la NBA ni contactar equipos por cinco años. Para agravar la situación, la fiscalía federal abrió una investigación penal sobre este caso.
Pese a esto, Bobby Webster, gerente general de los Raptors, dio un parte de tranquilidad. Aseguró que el equipo tiene garantías de que Leonard no sufrirá más sanciones deportivas.
El propio comisionado de la liga, Adam Silver, respaldó esta postura recientemente. Silver fue enfático al declarar que, respecto a Leonard, "es hora de seguir adelante".
Una faceta más humana
Lejos de los tribunales, el habitualmente reservado Leonard busca redimirse con su público. Últimamente se le ve mucho más activo y jovial en sus redes sociales.
"A unos cuatro o cinco años de retirarme, quiero mostrar quién soy realmente", confesó. Siente que hay muchas historias falsas circulando sobre su persona y quiere desmentirlas.
Sobre su famosa actitud imperturbable en la cancha, aclaró que es pura ética de trabajo. "Intento mantener la calma y no dejar que las emociones influyan en mi juego", explicó.
Sus compañeros siempre han elogiado su calidad humana fuera del entorno del baloncesto. "No estoy cambiando, simplemente estoy divirtiéndome y siendo yo mismo", concluyó la estrella.