La NBA ha vuelto a poner la lupa sobre la conducta de Anthony Edwards. La superestrella de los Minnesota Timberwolves fue multada este jueves con 25,000 dólares tras protagonizar un incidente durante el encuentro del pasado martes, en el que su equipo se impuso a los Portland Trail Blazers.
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Según el comunicado oficial de la liga, la sanción se debe a que Edwards "lanzó el balón de juego con fuerza hacia las gradas de los espectadores", una acción que, aunque pareció casual, tuvo consecuencias físicas en el recinto.
Un descuido con impacto en el personal
El incidente ocurrió justo cuando sonaba la bocina que marcaba el final de la primera mitad. Tras un tiro fallado por Portland, Edwards recogió el balón suelto y, de manera despreocupada pero con notable potencia, lo lanzó de extremo a extremo de la cancha hacia la canasta contraria.
Sin embargo, el balón no llegó a su destino deportivo. Un video distribuido por la propia NBA muestra cómo el esférico terminó impactando en la cabeza de un miembro del personal del estadio que se encontraba en las cercanías de la zona de espectadores. Aunque no se reportaron lesiones de gravedad, la liga mantiene una política de "tolerancia cero" respecto a objetos lanzados a las gradas que puedan poner en riesgo la integridad de los asistentes o empleados.
El historial disciplinario de "Ant-Man"
Esta no es, ni de cerca, la primera vez que la billetera del joven All-Star se ve afectada por decisiones de la oficina del comisionado Adam Silver. Edwards se está ganando una reputación de jugador talentoso pero impulsivo, lo que le ha costado una fortuna en sanciones.
Tan solo la temporada pasada, el escolta acumuló un total de 420,000 dólares en multas derivadas de ocho infracciones distintas. La mayoría de estas sanciones fueron producto del uso de lenguaje obsceno durante entrevistas televisadas tras los partidos, un hábito que la liga ha intentado corregir sin éxito aparente.
Reincidencia en el lanzamiento de objetos
Lanzar el balón fuera del terreno de juego parece ser un problema recurrente para Edwards. En un incidente previo, ya había sido multado con 35,000 dólares por demorar su salida de la cancha tras ser expulsado y, en un gesto de frustración, lanzar el balón hacia las tribunas.
A pesar de estos problemas de conducta, Edwards sigue siendo el pilar fundamental de unos Timberwolves que aspiran a lo más alto en la Conferencia Oeste. Sin embargo, este nuevo correctivo sirve como recordatorio de que la NBA no permitirá que sus estrellas olviden los protocolos de seguridad y respeto en el pabellón, sin importar cuán brillante sea su desempeño en la duela.
