El encuentro de la Copa del Mundo entre Francia e Irak sufrió una pausa inesperada este lunes. Una alerta meteorológica severa obligó a demorar las acciones justo al llegar al descanso. Las autoridades solicitaron a los miles de aficionados presentes que buscaran refugio de inmediato.
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La inminente llegada de la tormenta eléctrica encendió las alarmas de seguridad en el recinto. Un portavoz de la FIFA confirmó que el duelo disputado en Filadelfia sufriría un retraso considerable. Se estimó una pausa mínima de media hora, que ya incluía los quince minutos habituales del entretiempo. Esta es la primera vez que ocurre una situación como esta en torneo.
Ventaja francesa bajo la lluvia
Antes de que las condiciones climáticas se deterioraran, el desarrollo del partido favorecía claramente al conjunto europeo. Francia se marchó al vestuario con una ventaja de 1-0 en este crucial cruce del Grupo I.
La anotación fue obra de la estrella francesa Kylian Mbappé, quien logró perforar la red rival apenas al minuto 14. El encuentro había comenzado a las 5:00 p. m., hora del Este, en condiciones totalmente secas.
Sin embargo, una intensa lluvia hizo su aparición durante los minutos finales de la primera mitad. Apenas sonó el silbatazo que marcaba el final de los primeros 45 minutos, se activaron los anuncios de emergencia.
Evacuación masiva en las gradas
Las instrucciones para los espectadores fueron transmitidas con urgencia a través de los altavoces. Se les ordenó abandonar de inmediato la zona de asientos al aire libre para evitar riesgos.
La indicación prioritaria fue que la multitud se resguardara en las áreas completamente techadas. Este estadio, tradicionalmente llamado Lincoln Financial Field, fue rebautizado como Philadelphia Stadium para el torneo.
El recinto cuenta con una impresionante capacidad para albergar a 68.324 espectadores. Dado que la inmensa mayoría de las gradas está al descubierto, el público tuvo que apiñarse rápidamente en los pasillos interiores.
Protocolos estrictos y antecedentes
Este incidente marca la primera vez que un partido de la actual Copa del Mundo se retrasa por amenazas climáticas. El país anfitrión cuenta con normativas de seguridad sumamente rigurosas para este tipo de situaciones.
En Estados Unidos, se aplican protocolos de tolerancia cero en los estadios cuando se detecta actividad eléctrica cercana. La prioridad absoluta de los organizadores es salvaguardar la integridad física de los jugadores y de los hinchas.
Esta medida preventiva no resulta del todo inédita para los aficionados locales. Durante el Mundial de Clubes disputado el año pasado en territorio estadounidense, varios partidos sufrieron demoras por inclemencias similares.