La selección de Irán ha aterrizado esta mañana en la ciudad de Tijuana, marcando el inicio de su aventura en el Mundial 2026 en suelo mexicano. Ante la compleja situación política que impide el ingreso fluido de su delegación a los Estados Unidos, el conjunto iraní ha confirmado que la frontera mexicana será su hogar durante toda la fase de grupos del torneo.
NOTAS RELACIONADAS
Su permanencia en el país responde a una estrategia logística rigurosa debido a restricciones migratorias. Si bien la base de entrenamiento y hospedaje oficial del equipo se encontrará en la ciudad fronteriza, su participación en los tres partidos de la primera ronda se llevará a cabo cruzando la frontera.
Por disposición de las autoridades y bajo un régimen de visados que permite una estancia extremadamente limitada, el plantel iraní cumplirá con un cronograma estricto. La delegación volará hacia las sedes de sus encuentros los mismos días de partido y, una vez finalizado el compromiso deportivo, retornarán inmediatamente a su concentración en territorio mexicano.
Desafío logístico sin precedentes
Este escenario presenta un reto inédito para el cuerpo técnico y los jugadores, quienes deberán gestionar el desgaste físico y mental que implica el constante tránsito fronterizo.
A pesar de los obstáculos fuera del terreno de juego, el equipo llega con la firme intención de enfocarse exclusivamente en lo deportivo y aprovechar las instalaciones de Tijuana para mantener el ritmo de competición.
El equipo se reporta en condiciones óptimas y se prepara para lo que promete ser una participación histórica, donde la resiliencia será la bandera de una selección que ha decidido convertir las dificultades políticas en un motivo extra para competir al más alto nivel.