La campaña 2026 de la Fórmula 1 inició con incertidumbre por el nuevo diseño de monoplazas y motores con potencia dividida al 50% entre combustión y electricidad. Hasta ahora, Mercedes ha interpretado mejor la norma; su unidad de potencia evita el "superclip" entre batería y combustión al estar en caliente, manteniendo el ritmo.
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Esto tiene a Kimi Antonelli líder del mundial con dos triunfos, seguido por George Russell. Pero la materia pendiente de Mercedes es el fallo del embrague en las salidas, tema trabajado en el cónclave de abril.
Ferrari dio un salto de calidad tras dos años difíciles. Charles Leclerc y Lewis Hamilton (3° y 4° en la tabla) han luchado por los podios. Aunque su turbo en las largadas es imparable, sacrificaron potencia para evitar el "superclip", perdiendo ritmo de carrera. Desde Maranello aseguran haber corregido esto para Miami con cambios en chasis y motor.
McLaren, el equipo campeón, ha logrado adaptar su software al motor Mercedes, permitiendo que Piastri finalizara en el podio recientemente. Lando Norris se mantiene 5° en la tabla, calmado tras su título mundial.
En la otra cara de la moneda están Red Bull Racing y su motor Powertrains (desarrollado con Ford) que sin duda, son la gran decepción. Verstappen ha sido crítico con el reglamento, calificándolo de "aburrido". El mayor problema de Red Bull es el rápido consumo de la batería y fallas en el embrague que los penalizan en las arrancadas.
La crítica a la nueva forma de conducción en la F1
A nivel deportivo, el problema que la Fórmula 1 que espera mejorar para el siguiente tramo de la campaña es la nueva forma de conducción. Ya que, durante la primera parte, los pilotos se dedicaron a recargar la batería para tener velocidad de punta y evitar ser adelantados.
Esta nueva forma de conducción generó polémica. Los pilotos en curvas rápidas dedicaron tiempo para recargar batería y evitar ser adelantados en las rectas, pero las maniobras fueron tildadas de "peligrosas" o "falsas" por Carlos Sainz, Fernando Alonso y Max Verstappen.
No obstante, la F1 registró un 30% más de sobrepasos entre los tres grandes premios disputados. El peligro radica en la pérdida de velocidad al recargar, como el accidente de Oliver Bearman en Japón a 260 km/h al esquivar a Franco Colapinto.
Tras este accidente y para aprovechar el parón inusual de abril, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) se reunió con los pilotos, equipos y representantes de las motoristas (Mercedes, Honda, Ferrari, Red Bull-Ford y Audi) para analizar los datos y hacer los ajustes necesarios para el siguiente tramo de la temporada.
Cambios que realizó la F1 al reglamento
Los cambios que introdujo la FIA se centraron en la recolección y despliegue de energía híbrida, buscando que la competición sea más equitativa y constante.
- Recarga máxima: Se redujo de 8 MJ a 7 MJ para evitar la acumulación excesiva de energía, lo cual permite reducir el "superclip" del motor a entre 2 y 4 segundos por vuelta.
- Capacidad de recarga: Aumentó de 250 kW a 350 kW para reducir el tiempo de regeneración.
- Botón Boost: Limitado a +150 kW para evitar velocidades de cierre peligrosas y fomentar adelantamientos técnicos.
- MGU-K: Los 350 kW de potencia se reservan para zonas de aceleración, cayendo a 250 kW en el resto del trazado.
Sin duda, el GP de Miami será una prueba dura para los nuevos ajustes del reglamento de 2026, el cual seguirá en evolución, ya que la FIA tiene estipulados más cambios para el resto de la temporada.