El 25 de abril de 2016 quedó grabado en las páginas doradas del deporte venezolano. Aquel día, el mundo de las carreras de caballos recibió una noticia esperada, pero no por ello menos emocionante: El anuncio oficial de la exaltación de Ramón Alfredo Domínguez al Salón de la Fama del Hipismo en los Estados Unidos y así quedó su nombre inmortalizado entre los más grandes de la historia del hipismo mundial.
NOTAS RELACIONADAS
Este hito no solo representó un triunfo individual, sino que consagró al primer látigo nacido en Venezuela dentro del prestigioso recinto de Saratoga Springs.
La trayectoria de Domínguez en las pistas norteamericanas rozó la perfección pues ganó un total de 4.985 carreras en 19 años de actividad profesional, lo que le hizo merecedor del Premio Eclipse entre los años: 2010, 2011 y 2012.
Más allá de las cifras
A pesar de que un accidente en febrero de 2013 forzó su retiro prematuro de la competición, su legado permaneció intacto. La comunidad hípica internacional reconoce en el caraqueño no solo a un atleta excepcional, sino a un caballero de las pistas, cuya ética de trabajo y talento natural elevaron el estandarte de Venezuela a lo más alto.
Luego de una exitosa carrera deportiva, deciden que el venezolano merece recibir el máximo honor. Es así como Ramón Alfredo Domínguez recibió un merecido lugar en el National Museum of Racing and Hall of Fame, siendo el primer venezolano en recibir el galardón, en la ceremonia que se llevó a cabo el 12 de agosto de ese mismo año 2016.
Hoy, 25 de abril recordamos este aniversario como un testimonio de excelencia. Ramón Alfredo Domínguez es, y será siempre, un motivo de orgullo nacional y un referente eterno para las futuras generaciones de jinetes en todo el continente.
