El 24 de abril de 1989 marcó un hito en la historia de la hípica venezolana. En los potreros del Haras La Quebrada, en el estado Aragua, nació un purasangre alazán que años más tarde elevaría la pasión de un pueblo a su máxima expresión. Se trata de Catire Bello, el cuarto Triplecoronado en la cronología del turf nacional y uno de los corredores más dominantes de todos los tiempos.
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Un destino trazado por la excelencia
Hijo del legendario semental Inland Voyager en la matrona Pink Screen, este nieto de Silent Screen poseía una genética diseñada para la distancia y la velocidad. El propietario Oswaldo Bello adquirió al ejemplar en las subastas de 1990 y confió su cuido al recordado entrenador Iván Calixto.
La intuición de los profesionales fue clave desde el inicio. El jinete Douglas Valiente y su agente, José Luis Rodríguez, fijaron su mirada en el potro mucho antes de su debut oficial. Aquella apuesta rindió frutos inmediatos: en 1991, el alazán realizó su aparición en la arena de La Rinconada con un triunfo categórico sobre 1.100 metros, inicio de una trayectoria impecable que le otorgó el título de Campeón de 2 años.
La gloria de 1992 y la Triple Corona
El año 1992 permanece en la memoria colectiva como la temporada de la consagración absoluta. Bajo la conducción magistral de Douglas Valiente, Catire Bello barrió con los tres peldaños de la Triple Corona Nacional. Su superioridad en la pista fue tal que la afición lo bautizó como el "Orgullo de Venezuela".
Al cierre de esa campaña, el purasangre acumuló méritos suficientes para obtener los galardones de Campeón Tresañero, Campeón Sprinter y el máximo honor: Caballo del Año. Su campaña global consta de 19 actuaciones, con un registro de 13 victorias y tres segundos lugares. De sus compromisos, 15 ocurrieron en Venezuela, tres en Estados Unidos y uno en Puerto Rico, con una producción económica que superó los 24 millones de bolívares de la época.
Proyección internacional y legado en la cría
La ambición de su equipo lo llevó a enfrentar a la élite en Florida, Estados Unidos. Su travesía por Gulfstream Park incluyó participaciones en eventos de jerarquía como el Florida Derby (G1), el Tropical Park Derby (G2) y el Derby Trial (G3), donde representó con gallardía el gentilicio hípico.
Tras su retiro de las pistas, el campeón se incorporó a las labores de reproducción en el Haras Varsego. En su faceta como semental, demostró una notable eficacia al transmitir su calidad corredora. De su descendencia destacan figuras como Domingos (Campeón Dosañero en 1997), además de los ganadores clásicos Mr. Custodio y Spotted King.
Catire Bello falleció el 23 de febrero de 2001, pero su leyenda permanece intacta. A casi cuatro décadas de su nacimiento, su nombre es referencia obligada para cualquier análisis sobre la grandeza del purasangre venezolano. Su estampa de campeón y su corazón de hierro mantienen vivo el recuerdo de aquel "Catire" que paralizó al país en cada una de sus zancadas hacia la meta.
