Gennaro Gattuso vuelve a los banquillos de la Serie A. La Lazio oficializó este martes su contratación como nuevo director técnico, buscando revertir la profunda crisis deportiva e institucional que atraviesa el equipo de la capital.
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El exmediocampista llega tras un amargo episodio como seleccionador de Italia. Su etapa en el combinado nacional duró apenas unos meses y culminó con la dolorosa eliminación en el repechaje para la actual Copa del Mundo.
Según los reportes de la prensa deportiva italiana, el acuerdo vincula a Gattuso con la institución por las próximas dos temporadas. Además, se estima que el nuevo entrenador percibirá un salario neto anual de 1,5 millones de euros.
Reconstrucción tras la tormenta
El campeón del mundo en 2006 tomará el lugar dejado por Maurizio Sarri. Su predecesor rescindió su contrato recientemente tras una campaña decepcionante, donde la Lazio finalizó en la novena posición del campeonato local.
La temporada pasada también dejó un gran vacío en las vitrinas, tras caer en la final de la Copa de Italia ante el Inter de Milán. Ahora, el estratega de 48 años hereda un vestuario fuertemente golpeado en lo anímico.
El reto va mucho más allá del terreno de juego. Gattuso deberá lidiar con un entorno sumamente tenso, marcado por el constante boicot de los aficionados hacia la gestión del histórico propietario del club, Claudio Lotito.
El peso de un pasado glorioso
En su época como jugador, Gattuso fue una pieza inamovible de un AC Milan legendario y plagado de estrellas. Durante sus 13 años en San Siro, conquistó dos títulos de la Serie A y levantó la codiciada Liga de Campeones en 2003 y 2007.
Sin embargo, su trayectoria desde la zona técnica no ha logrado igualar esos éxitos monumentales. Hasta el momento, su mayor logro como entrenador de primera división es la Copa de Italia conseguida con el Napoli en la temporada 2020.
La profunda herida mundialista
El nuevo técnico romano había tomado las riendas de Italia en junio del año pasado, reemplazando a Luciano Spalletti. Aunque logró seis victorias en siete partidos, su único tropiezo fue letal para sus aspiraciones mundialistas.
Italia cayó en una dramática tanda de penaltis frente a Bosnia-Herzegovina, tras igualar 1-1 en su visita a Zenica. Este doloroso resultado dejó a los "Azzurri" fuera de una Copa del Mundo por tercera edición consecutiva.
Esta nueva ausencia histórica duele profundamente en el país europeo. El fracaso deportivo los ha obligado a ser simples espectadores del torneo global que actualmente se está disputando en Estados Unidos, Canadá y México.