Julián Álvarez es el futbolista de moda en estos momentos por su situación en el Atlético de Madrid. El argentino quiere salir de Madrid en dirección al FC Barcelona y ejerció presión al no presentarse a entrenar. Por su parte, su club arremetió con contundencia para defenderse.
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Álvarez es uno de los jugadores insignia del Atlético de Madrid. Su contratación funcionó como bandera para un proyecto que buscaba volver a ganar títulos tras mucho tiempo en sequía. Sin embargo, la situación del atacante argentino se ha complicado por su deseo de fichar por el Barca.
Julián decidió no asistir al entrenamiento del día de hoy. Se comunicó con los servicios médicos del club para indicarles que no se encontraba bien ni de ánimos para entrenar. El club lo reseñó como una indisposición a ejercer su trabajo y en ese contexto, fue contundente.
Atlético incorporó al expediente de denuncia que tiene contra el FC Barcelona ante FIFA y la RFEF las evidencias y consecuencias de todas las presiones y acciones que están llevando a cabo los representantes del jugador y el club blaugrana. Una situación que afecta al Atleti en muchos aspectos.
El Caso Julián Álvarez afecta al Atlético de Madrid
Julián Álvarez firmó un vínculo contractual de seis temporadas con Atlético de Madrid. Le dio un trato de super estrella para asegurar su compromiso a largo plazo en el proyecto deportivo. Sin embargo, la realidad actual muestra un panorama complejo lleno de tensiones.
Con dicho acuerdo firmado el Atleti tiene la sartén por el mango. O el jugador trae una oferta de 150 millones (que no sea del FC Barcelona) o se quedará en la entidad para cumplir un año más de su contrato. En ese contexto, la institución de Madrid se siente perjudicada en muchos aspectos.
El club entiende que todo lo que se habla está perjudicando a la institución: "La única víctima del Caso Julián somos nosotros (Atleti). Se está victimizando al jugador, pero el daño económico y reputacional es para el club. Parece que el somos culpables de que se quiera marchar".
Palabras de Gil Marín, que muestran el descontento por la situación: "Hemos cumplido siempre con nuestras obligaciones y no vamos a aceptar que se cuestione nuestra actuación". La única solución para el jugador es: o se va al Arsenal por 150 M o se queda en el club.