La superestrella de los Dodgers de Los Ángeles, Shohei Ohtani, dio un paso crucial en su proceso de rehabilitación al realizar una breve sesión de bullpen este viernes. El fenómeno japonés se acerca cada vez más a su esperado regreso al montículo tras lidiar con una lesión en la rodilla que lo alejó de la lomita a principios de julio.
NOTAS RELACIONADAS
Un avance cauteloso
Previo al inicio de la serie contra los Tigres de Detroit, el mánager Dave Roberts confirmó la actividad del estelar jugador asiático. Aunque el estratega se mostró reservado, indicó que el derecho ejecutó alrededor de 20 envíos desde el montículo.
"Realmente no sé qué pensar al respecto todavía, ya que no tuve la oportunidad de verlo detenidamente", confesó Roberts a los medios. Esta breve sesión representa una prueba de fuego para evaluar cómo responde la articulación del jugador al estrés del pitcheo.
Evaluación en curso
El cuerpo técnico de la organización angelina no tomará decisiones apresuradas sobre el futuro inmediato del serpentinero nipón. Roberts enfatizó que el siguiente paso será analizar a fondo los resultados físicos de este reciente entrenamiento.
"Obviamente, tengo que sentarme a conversar con Shohei y discutirlo con nuestro entrenador de lanzadores, Mark Prior", detalló el dirigente de los Dodgers. Tras esta evaluación conjunta, el equipo planea tomar una decisión definitiva de cara a la jornada del domingo.
Brillantez desde la lomita
Ohtani se ha mantenido inactivo en su faceta como lanzador desde el pasado 3 de julio debido a molestias en la rodilla izquierda. Pese a esta pausa, sus números en la presente temporada siguen siendo los de un abridor de élite.
Antes de la lesión, el japonés acumuló un impresionante récord de 8 victorias y 2 derrotas. Además, presume de una brillante efectividad de 1.79 y ha recetado 95 ponches en 85 entradas y dos tercios de labor monticular.
Imparable con el madero
Afortunadamente para Los Ángeles, las limitaciones físicas para lanzar no han mermado su capacidad ofensiva. Ohtani no ha dejado de aportar al éxito del equipo y continúa viendo acción ininterrumpida como bateador designado.
Su rendimiento en el plato sigue siendo el motor de la ofensiva californiana. Actualmente exhibe un sólido promedio al bate de .285, acompañado por una asombrosa cosecha de 30 cuadrangulares y 80 carreras impulsadas.