Los Astros de Houston reafirmaron su hegemonía en la División Oeste de la Liga Americana y celebran su regreso a la postemporada. La novena sideral aseguró su octavo título divisional desde 2017 tras aprovechar la dolorosa derrota dominical de los Rangers de Texas frente a los Mellizos de Minnesota.
NOTAS RELACIONADAS
Una cita en casa contra Chicago
Con la corona de su zona asegurada, el equipo se prepara para afrontar la siempre impredecible serie de comodines. Houston tendrá la ventaja de la localía cuando reciba a los Medias Blancas de Chicago en el Minute Maid Park. El primer duelo de esta llave al mejor de tres está pautado para este martes a las 5:00 de la tarde, hora del Este.
Un hito nunca antes visto
La clasificación de los texanos quedará grabada en los libros de historia de las Grandes Ligas por una absoluta rareza estadística. Houston se convirtió en el primer equipo de todos los tiempos en alzarse con un campeonato de división sin registrar un récord positivo. Este inusual logro demuestra lo reñida y atípica que fue la batalla en el joven circuito durante el año.
Turbulencias en la oficina
El mérito de la plantilla es aún mayor si se toman en cuenta los repentinos obstáculos extradeportivos que atravesó la franquicia. A finales de agosto, en plena recta final, la organización y el gerente general Dana Brown acordaron separar sus caminos de mutuo acuerdo. Pese a esta sacudida gerencial, los peloteros mantuvieron el enfoque en el diamante para conseguir el objetivo.
El desplome de los Rangers
La otra cara de la moneda la viven los Rangers de Texas, quienes consumaron un amargo fracaso en sus aspiraciones de octubre. Tras tocar la gloria absoluta coronándose en la Serie Mundial de 2023, el conjunto se despide muy temprano de la temporada. Con este tropiezo, acumulan tres campañas consecutivas marginados de la anhelada fiesta de los playoffs.