El talento del venezolano Jackson Chourio sigue dejando huella en las Grandes Ligas. Tras sacudir un par de cuadrangulares el viernes, el estelar jardinero de los Cerveceros de Milwaukee volvió a exhibir su poder al conectar su jonrón número 20 de la temporada, consolidando un ritmo ofensivo verdaderamente imparable.
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Un hito de precocidad
Con este nuevo vuelacercas frente a los Rangers en el American Family Field, Chourio alcanzó una marca impresionante. Desde su debut en 2024, el patrullero ha logrado hilar tres campañas consecutivas conectando al menos dos decenas de cuadrangulares en Las Mayores.
Este logro demuestra su enorme consistencia en el mejor béisbol del mundo. Su tope personal hasta la fecha es de 21 bambinazos, una cifra que muy probablemente superará en los próximos compromisos si mantiene este nivel explosivo.
En la mesa de las leyendas
Alcanzar este registro a sus 22 años lo incluye de inmediato en un grupo muy exclusivo. Chourio se convirtió en apenas el decimoséptimo jugador en la historia que logra tres zafras de 20 o más cuadrangulares antes de cumplir esa edad.
La lista que ahora integra está repleta de inmortales del Salón de la Fama. Nombres como Ted Williams, Mickey Mantle, Frank Robinson y Ken Griffey Jr. figuran en este selecto grupo, junto a estrellas contemporáneas como Mike Trout y Juan Soto.
Sobreponiéndose a las lesiones
El mérito del zuliano es aún mayor considerando los obstáculos físicos que enfrentó recientemente. Chourio está firmando, de manera discreta, su mejor año en promedio, porcentaje de embasado y slugging, demostrando una madurez absoluta en el plato.
El jardinero tuvo que lidiar con una dolorosa fractura en la base del dedo medio de su mano izquierda. Sin embargo, supo reponerse de su paso por la lista de lesionados para retomar su ritmo arrollador con el madero en la alineación de Milwaukee.
A las puertas del 20-20
Con los 20 bambinazos ya asegurados, el patrullero tiene la mirada puesta en otro objetivo mayúsculo. Cuenta todavía con un mes de calendario para estafar las seis bases que le faltan y así redondear una nueva campaña en el codiciado club 20-20.
Si logra conseguir estas estafadas, su nombre quedará grabado en letras doradas. Se convertiría en el primer pelotero desde 1900 en registrar tres temporadas de 20 jonrones y 20 bases robadas antes de apagar las 23 velitas.